A juzgar por unas declaraciones que hizo la semana que terminó en la que reconoció que el país pasa por una situación de seguridad compleja y que necesita esfuerzos para resolverla, la Vicepresidenta Francia Márquez pareciera marcar distancia del presidente Gustavo Petro.
Incluso, durante una entrevista con un programa de la Presidencia, se mostró como una voz punzante en el equipo que del presidente Petro. “Yo he sido muy insistente al interior de nuestro gobierno y con nuestras fuerzas militares y de policía. Por un lado, tenemos que avanzar en la paz, pero también brindar seguridad”, dijo.
A estas declaraciones se suma que de un tiempo para acá no se les ve juntos y, por su parte, la vicepresidente se ha dedicado a impulsar una agenda que encarnó desde la campaña de 2022 y que no ha tenido resultados tangibles: mujer y género, banderas por las que se creó el Ministerio de la Igualdad, en el que está a la cabeza. Por eso, este fin de semana lanzó en Cali el nuevo sistema nacional para prevenir las violencias basadas en género.
Ante este panorama que la muestra pidiendo resultados en materia de orden público e iniciando estrategias en pro de las mujeres se ha abierto la puerta a que se piense que tiene diferencias con el jefe de Estado.
Aunque la victoria no es segura, hay una oportunidad. La politóloga, magister en estudios políticos y subdirectora de Pares Colombia, Laura Bonilla, explica que Márquez “en unas consultas internas ganaría, en unas elecciones locales puede jugar muy bien, en nacionales es posible que pase al Congreso, pero en presidenciales le costaría más posicionarse y ganar”.
Lo que también se puede prever es que llegue con su partido “Soy Porque Somos” fortalecido y encabezando una coalición, sobre todo tras la ruptura interna que vive el Pacto.


