Los productores de papaya -tipo exportación- de los municipios de Valencia y Tierralta están sufriendo desde hace tres meses debido a la sobre abundancia de la fruta, la cual no encuentran donde vender.
Hasta la fecha han perdido cerca de 13 mil 500 millones de pesos, de las 27 mil 411 toneladas del fruto que se ha dañado, las cuales fueron recogidas en las mil 352 hectáreas cultivadas de las dos municipalidades del Alto Sinú.
El presidente de la Asociación de Productores y Comercializadores de Papaya del Alto Sinú (Appalsi, José Luis Muñoz Vargas, dijo que, desde el 11 de septiembre, del presente año, ha habido baja en la demanda de la compra de la fruta.
En el municipio de Valencia hay 952 hectáreas cultivadas, donde trabajan unas 352 familias; mientras que en Tierralta las hectáreas establecidas son 400 y las familias que dependen de la producción son 105.
La tonelada de papaya la venían vendiendo -en el propio sitio de la recolección- a millón 200 mil pesos, pero en la actualidad la están pagando a 80 mil pesos por tonelada, lo que quiere decir que el precio bajó en forma considerable.
Para poder tapar la gran cantidad de papayas podridas, han tenido que utilizar retroexcavadoras, para echarles tierra, y evitar de esa manera, contaminaciones fitosanitarias en esas jurisdicciones del Alto Sinú.
El dirigente gremial expresó que, debido a esa situación, se reunieron con el vicepresidente de gestión comercial de la Agencia de Desarrollo Rural (ADR), y acordaron que, si en lo que resta del año, no alcanzan a reunirse, nuevamente, lo harán en la primera quincena del mes de enero de 2024.
En esa reunión esperan que también se hagan presente funcionarios del Ministerio de Agricultura, ojalá sea la propia ministra Jenifer Mojica o la viceministra del ramo, Aura María Duarte.




