La zona de la margen izquierda del río Sinú, del municipio de Lorica, sigue siendo una de las más abandonadas por los gobernantes de Córdoba. Hace cerca de diez años se hundió un puente de concreto entre Los Gómez y Maracayo. Sin embargo, no ha sido reconstruido.
El viaducto se hundió aproximadamente un metro, y aunque pueden cruzar vehículos livianos, no ocurre lo mismo con aquellos que pesan más de cuatro toneladas como los camiones cargados de ganado o productos agrícolas y las volquetas balasteras, entre otros.
Ingenieros civiles consultados por este medio, indicaron que, en el sitio del puente, existen bancos de arena, lo que evita que los pilotes queden con firmeza para soportar la estructura de unos 20 metros.
“La gente se arriesga a cruzar por esa parte, porque no contamos con otra vía de comunicación. Pero no deja de ser un peligro y una trampa mortal, para todas las personas que pasa por el citado puente”, dijo un ciudadano que circulaba por el lugar.
El dirigente Oswaldo Cantero Hernández, dijo que han hecho gestiones en la Alcaldía de Lorica, la Gobernación de Córdoba y el Instituto Nacional de Vías (Invías), pero las autoridades han sido sordas, ciegas y mudas ante las peticiones realizadas por la comunidad.
Ese lugar del departamento, es una extensa zona y una de las más ricas en despensa agrícola y ganadera de donde salen productos para Lorica, Cereté, Montería, incluso para ciudades de otros departamentos como Sincelejo, Cartagena, Barranquilla y Medellín.
Pero ese sector, además del olvido, parece que le hubiera caído las plagas de Egipto. Puesto que en 1993 se construyó el primer puente de concreto sobre un canal que pasa a un kilómetro del perímetro urbano del corregimiento de Los Gómez.
A los seis meses de construido fallaron las cabeceras y el puente se desplomó quedando incomunicada la región hacía adentro, llamada “La Montaña”, por ser de terrenos quebrados o elevados.
Luego, hace unos diez años, construyeron un nuevo viaducto. Pero hubo algunos inconvenientes en el sentido de que los escombros del puente anterior, los arrojaron allí mismo al canal, a pesar de la advertencia que hizo la comunidad, de que eso podía ocasionar rebosamiento de la corriente de agua.
Dicho y hecho. Eso fue lo que ocurrió cuando hubo una creciente fuerte del río Sinú, cuyas aguas ingresaron a esa zona de la margen izquierda. Ello produjo el rompimiento y hundimiento del mencionado viaducto, perjudicando a las poblaciones de Maracayo, La Gola, Paja Vieja, Mejor Esquina, Las Cruces, Calle Larga, Las Brujas y otras más.