En su intervención en la ceremonia de ascensos de 186 nuevos subtenientes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), que se realizó en el Campo de Paradas de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez de Cali, el jefe de Estado reveló que a un prisionero “le ofrecen libertades por atacar al general Huertas”.
La aseveración del presidente Gustavo Petro se dio por las acusaciones que han salido de los medios de comunicación en contra del jefe del Comando de Personal del Ejército (Coper), General Juan Miguel Huertas, de quien se ha dicho que presuntamente tiene nexos con el jefe de las disidencias alias ‘Calarcá’.
Explicó que la prueba contra el oficial es una carta escrita por el recluso y no sacada de los aparatos electrónicos que le confiscaron a alias ‘Calarcá’ y dijo que esta persona “está bajo la presión de todo ser humano, eso se puede entender, de querer ser libre. Y entonces le ponen ese tipo de señuelos y hay periodistas que llegan a su celda a presionarlo y el video está grabado y di la orden de publicarlo”.
En este sentido, el mandatario enfatizó que “miente la prensa, y me refiero a quienes han tocado este asunto, cuando dicen que las pruebas contra el General Huertas son de unos aparatos electrónicos capturados por el Ejército y la Policía hace 16 meses, y nunca supimos que había esos contenidos. Se demoraron, la justicia se demora, o se demora porque sí”.
“Ahí no hay ninguna prueba contra el General Huertas, no nos digan mentiras, usan una cosa para enredarla con otra, en realidad lo que están haciendo ahí es ver cómo le entregan pruebas a los Estados Unidos de Norteamérica a ver si es cierto, como dice algún mandatario calumniosamente sobre mí, que estoy en relación, o incluso dijo, soy jefe de grupos narcotraficantes”, aseguró.
Recordó que esta acusación carece de fundamento, porque precisamente por perseguir al narcotráfico “exiliaron a mi familia, cuando me han querido matar una y otra vez, y aún no me dejó, algo debe blindarme, que no han podido. Pero para hacer eso no tienen que llevarse por delante un general”.
Destacó que la mayoría de los miembros de la Fuerza Pública carecen de codicia, pero las acusaciones que le han hecho determinan, entonces, que “estoy dirigiendo una cúpula de narcotraficantes, fue más o menos lo que quisieron decir, porque además es la manera de decir que soy el jefe, porque si soy el jefe de la cúpula y la cúpula es de este tipo de orígenes, pues soy el jefe del narcotráfico, pero esa es una inmensa mentira”.
“La prensa no se debe prestar a eso, porque se vuelve injusta y al servicio de la codicia, porque algunos militares retirados de Antioquia, resulta que se fueron retirados por sospecha de estar asociados con los dueños de las grandes empresas clandestinas y mafiosas que venden el oro de nuestra patria sin pagar impuestos, se lo roban, y es una de las fuentes grandes”, comentó.
Por ello, llamó la atención que en el afán de culpar al presidente “destruyen a generales y a personas y eso no debe ser así. Conmigo se pueden encontrar cada vez que quieran, no me da miedo, pero no destruyan personas inocentes”.
El mandatario les dijo a los asistentes a la ceremonia que quería referirse a ese tema y recordó que “yo mismo he criticado generales, pero porque las pruebas lo dicen y jamás se me ha ocurrido que, porque un general comete errores contra la Constitución y la vida, entonces es la Fuerza Pública la que tiene que pagar”.
“Cuando sé, lo he visto durante toda mi vida, que jóvenes, muy jóvenes, hombres y mujeres, pues arriesgan la vida y se sacrifican y entran a este tipo de fuerza porque en su corazón, también nació en el mío, está la idea de sacrificarse por los demás, no solamente de hacer una carrera para uno mismo. Por eso la mayoría no son codiciosos y por eso en la mayoría de los corazones de la Fuerza Pública reina la vida como objetivo central de la acción y del pensar”, concluyó.