La Reforma Agraria sigue entregando resultados en Córdoba. Mientras se acerca el cierre del actual Gobierno nacional, la Agencia Nacional de Tierras —ANT— mantiene activos los procesos de recuperación y acceso a la tierra para garantizar que más predios lleguen a manos de comunidades indígenas, campesinas y organizaciones rurales que históricamente han esperado esta oportunidad.
Esta semana, la entidad adelantó actuaciones sobre los predios San Vicente y San Luis, en Montería; San Rafael y La Leyenda, en Lorica; y Villa Hilda, en Purísima de la Concepción. En conjunto, estas tierras suman 908,73 hectáreas y ahora serán de beneficio a comunidades rurales de distintas zonas del departamento.
Desde Montería, Córdoba, el director general de la ANT, Juan Felipe Harman, aseguró que la entidad seguirá trabajando hasta el final para cumplir los compromisos con el campesinado.
“Vamos a recuperar un bien fiscal patrimonial. Es un bien proveniente del Fondo para la Reparación de las Víctimas. Son tierras que se entregaron en 2005 en el marco de los procesos de desmovilización de grupos paramilitares. Sin embargo, durante años permanecieron indebidamente ocupadas por particulares. Desde hoy estas tierras tienen nuevos dueños y nuevos beneficiarios”, afirmó el alto funcionario.
Acciones en Montería
Uno de los procesos más representativos se desarrolló en Montería, donde los predios San Vicente, con 214 hectáreas, y San Luis, con 186 hectáreas, se entregaron a cuatro comunidades del pueblo indígena Zenú.
Estos predios estuvieron asociados a bienes administrados por empresas vinculadas al Clan Cifuentes Villa, una organización criminal de carácter familiar señalada por autoridades colombianas y estadounidenses por actividades de narcotráfico y lavado de activos.
Durante años, este clan fue reconocido como uno de los principales enlaces del Cartel de Sinaloa en Colombia. Hoy, esas mismas tierras dejan atrás ese pasado y pasan a estar al servicio de las comunidades indígenas Zenú para la producción de alimentos, el fortalecimiento de su identidad cultural y la construcción de proyectos colectivos en sus territorios.
Iván Clemen Negrete Yanes, director de la Escuela de Derecho Propio Indígena Zenú, destacó la importancia de este proceso para la pervivencia de los pueblos indígenas.
“La tierra para nosotros se convierte en ese elemento sagrado para fortalecer nuestra identidad y nuestra autonomía. Hoy podemos dar fe de que la Reforma Agraria no fue carreta; es una realidad que dignifica nuestros procesos colectivos y fortalece a nuestras comunidades”.
Por su parte, José Alberto Ayala Cardoso, gobernador de la comunidad indígena Zenú Polonoa Betancí, señaló que el acceso a la tierra permitirá recuperar prácticas ancestrales y fortalecer la seguridad alimentaria.
“Para las comunidades indígenas el acceso a la tierra significa vida, seguridad alimentaria y la posibilidad de volver al origen, volver a sembrar y garantizar que las nuevas generaciones puedan mantener vivas nuestras tradiciones”, expresó el gobernador indígena.
Purísima y Lorica
En la Ciénaga Grande del Bajo Sinú, la Agencia Nacional de Tierras avanza con firmeza en la recuperación de predios baldíos de la Nación para ponerlos al servicio de los pescadores.
En Lorica, los predios San Rafael, con 392 hectáreas, y La Leyenda, con 68 hectáreas, fueron entregados al Movimiento Social El Agua Contando Historias y a la ANUC Lorica.
En el caso de San Rafael, el predio hace parte de la Ciénaga Grande del Bajo Sinú, un ecosistema de más de 38.843 hectáreas del que dependen miles de familias en la región. Tras la desaparición de la cartografía oficial de la ciénaga en 1988, la ANT impulsó un proceso de reconstrucción de la información territorial que permitió delimitar los bienes de la Nación y recuperar áreas que hoy vuelven a estar al servicio de las comunidades rurales que históricamente han habitado este territorio.
“Nosotros somos una comunidad totalmente abandona durante décadas. Gracias a la ANT y al Gobierno nacional por darnos esta nueva oportunidad, nosotros vivimos de estos humedales y con estas tierras podremos sacar nuestras familias adelante”, expresó Alci Acosta, pescador beneficiario.
En Purísima de la Concepción, el predio Villa Hilda, con 48 hectáreas, fue entregado a la Asociación de Pescadores Artesanales de Villa Nueva (ASDEVINP) para el trabajo y sustento de las comunidades anfibias que dependen de la Ciénaga Grande del Bajo Sinú, fortaleciendo las oportunidades para los campesinos del municipio.
Ricardo Arturo Romero Cabezas, subdirector de Procesos Agrarios y Gestión Jurídica de Tierras de la ANT, explicó que estas actuaciones permiten que bienes administrados por la Nación cumplan una función social y productiva.
“Estamos haciendo una inspección sobre unos predios que fueron transferidos por el Fondo para la Reparación de las Víctimas y que hoy hacen parte de los procesos de Reforma Agraria para dotar de tierra a usuarios rurales, principalmente comunidades étnicas del departamento de Córdoba”, señaló.
Con acciones concretas en Montería, Lorica y Purísima de la Concepción, la Agencia Nacional de Tierras reafirma su compromiso de seguir recuperando tierras y acercando el acceso a la propiedad rural a quienes históricamente la han trabajado y esperado. Hasta la fecha, el gobierno de presidente Gustavo Petro ha recuperado más de 560 predios que representan más de 109.000 hectáreas de tierras que es tuvieron en manos del narcotrafico, el paramilitarismo, testaferros, políticos y ocupantes indebidos para destinarlos a la Reforma Agraria.