El representante a la Cámara por el Atlántico, Agmeth Escaf, emitió un fuerte comunicado público en el que rechazó categóricamente la decisión de la Procuraduría General de la Nación, bajo la dirección de Gregorio Eljach, de suspenderlo provisionalmente de su curul. El congresista calificó la medida como «improcedente y desproporcionada», argumentando que vulnera sus derechos fundamentales a la libertad de expresión, al buen nombre y a la defensa.
Según Escaf, sus polémicas declaraciones no fueron un ataque injustificado, sino una respuesta directa a los perfilamientos y acusaciones del abogado y aspirante presidencial Abelardo De La Espriella, quien lo habría señalado públicamente de cometer delitos e intentado incluirlo en listas de restricción extranjeras sin aportar pruebas.
En su pronunciamiento, el legislador cuestionó con dureza el enfoque del órgano de control, señalando como un «peligroso precedente» que se castigue a quien se defiende mientras se normalizan las difamaciones. Escaf defendió los resultados electorales del Pacto Histórico en la región Caribe frente a las denuncias de presunta compra de votos, tildándolas de acusaciones infundadas para justificar derrotas políticas. Finalmente, tras advertir sobre los riesgos que corren las garantías democráticas y la seguridad ciudadana bajo la estigmatización, el congresista se ratificó en sus posturas y convocó a la ciudadanía a reflexionar de cara a los comicios electorales.
