El alcalde del municipio de El Carmen, Norte de Santander, José Reynel Contreras, tuvo que abandonar su jurisdicción junto a su núcleo familiar para trasladarse a Cúcuta debido a graves intimidaciones que, de acuerdo con los reportes de las autoridades, provendrían del ELN en la región del Catatumbo.
Esta decisión se consumó en medio de una ola de violencia desatada tanto en la cabecera municipal como en el corregimiento de Guamalito, zona que ha encendido las alarmas institucionales tras repetidos atentados contra la subestación de Policía, incluidos ataques con drones con explosivos que destruyeron la infraestructura y obligaron al repliegue de los uniformados.
Ante este panorama de desprotección estatal y ausencia permanente de la Fuerza Pública que mantiene en vilo a la comunidad, el mandatario local continuará gobernando de manera temporal desde la capital departamental mientras se evalúan garantías, al tiempo que se multiplican los llamados urgentes al Gobierno Nacional para redoblar la seguridad en la zona y blindar a los habitantes frente al asedio de los grupos armados ilegales
