El exministro Álvaro Leyva Durán lanzó una fuerte denuncia pública contra el mandatario saliente Gustavo Petro y su gabinete, acusándolos de ejecutar una presunta «operación de sabotaje» diseñada para desestabilizar el inicio de la nueva administración del presidente De La Espriella.
A través de un manifiesto emitido este 14 de julio de 2026, Leyva aseguró haber recibido alertas de funcionarios de diversas carteras que evidenciarían una estrategia sistemática para entorpecer el proceso de empalme y la entrega de información pública fundamental.
De acuerdo con el documento, la supuesta maniobra consiste en exigir la renuncia inmediata a funcionarios clave de libre remoción en los ministerios. El propósito de esta medida, según argumenta Leyva, sería dejar las dependencias vacías para que, al momento de la llegada de los nuevos ministros, no exista personal disponible que pueda entregar los datos necesarios para el normal funcionamiento del Estado. Asimismo, el denunciante sostuvo que el gobierno saliente pretende bloquear computadores, cerrar oficinas y destruir documentos, presuntamente para desaparecer evidencias ante el anunciado «bloque de búsqueda anticorrupción» y asegurar un escenario de caos.
En su acusación, Leyva calificó estas acciones bajo las doctrinas jurídicas francesas del détournement de pouvoir (desviación de poder) y el état des affaires, señalando que la autoridad competente está utilizando sus facultades para un fin distinto al establecido por la ley. El excanciller enfatizó que, en una transición democrática, el gobierno saliente tiene la obligación de entregar los asuntos de la administración en un estado de normalidad y abstenerse de realizar modificaciones institucionales o nombramientos de última hora para «trampear» a su sucesor, haciendo referencia también a recientes fricciones por nombramientos en la Cancillería antes de la llegada del nuevo ministro, Omar Bula Escobar.
Finalmente, el exfuncionario hizo un llamado directo a los servidores públicos activos para que resistan las presiones y sostengan sus renuncias durante los últimos días del mandato saliente, con el fin de salvaguardar la legitimidad institucional y facilitar el relevo de poder. Hasta el momento, la Casa de Nariño y los ministerios implicados no han emitido una respuesta oficial frente a los severos señalamientos de Leyva.
