La Asociación de Arenas del Sur, un grupo de personas que extraen material de arrastre del río Sinú, llegó a unos acuerdos con la Alcaldía de Montería en torno al embarcadero de Businú que se halla al frente del barrio Rancho Grande en la zona occidental de la capital cordobesa.
La administración municipal instaló nuevos pilotes, veinte metros aguas abajo de donde se encuentra el embarcadero, para que los areneros puedan amarrar y sujetar las canoas en ese lugar.
El presidente de la Asociación de Arenas del Sur, Robinson Celestino Berrocal, dijo que la Alcaldía también se comprometió a construir una escalera de concreto para que los areneros puedan subir en mejor forma con el material.
Los integrantes de la agrupación de areneros se oponían a abandonar el embarcadero, en cuyos pilotes amarraban o aseguraban las canoas que utilizan a diario para transportar el material desde el río hasta la orilla del Sinú.
Como las canoas las dejaban en la parte de abajo del embarcadero, tenían que retirarlas del lugar para poder llevar a cabo los mencionados trabajos en ese sector de la margen izquierda del río Sinú. De lo contrario, podía caerles escombros a las embarcaciones que estaban en ese lugar.
En cuanto a otros acuerdos, sobre la indemnización que pide a la Alcaldía de Montería un grupo entre 200 y 300 areneros, no han hecho ningún pacto, por lo que esas personas esperan reunirse de nuevo con la administración municipal para cambiar de actividad.
Mientras tanto, la Alcaldía empezó la demolición de la placa de concreto del embarcadero de Rancho Grande, obra que desde un comienzo quedó mal elaborada, puesto que tenía una parte más alta que la otra.
Además de la reconstrucción de la mencionada placa, también será construida una reja protectora en la orilla de la misma, con el propósito de evitar posibles accidentes en esa zona que los residentes de Rancho Grande han escogido para salir a recrearse sobre todo en horas de la tarde y noche.

