Las autoridades lograron frustrar un atentado planeado contra las instalaciones militares del Batallón Gustavo Rojas Pinilla en Tunja, Boyacá, en el centro del país. La acción permitió la evacuación a tiempo de la población civil y militar, resultando en cero víctimas mortales.
El presidente Gustavo Petro se pronunció sobre el hecho a través de su cuenta de X, utilizando el incidente para reafirmar la necesidad de endurecer la estrategia contra el crimen organizado y el narcotráfico.
«No bajar la guardia y golpear al narcotráfico donde le duele: en sus finanzas, en sus mercancías ilícitas, en sus capos y en su capacidad de afectación a la población civil,» escribió el mandatario.
El frustrado ataque en Tunja se suma a una creciente ola de agresiones contra la Fuerza Pública en Colombia. Las estadísticas recientes evidencian que los grupos armados ilegales están aumentando y diversificando sus métodos. Regiones como Cauca, Nariño y Antioquia han reportado un alza en la violencia, con un incremento en el uso de drones cargados con explosivos en ataques dirigidos a bases y batallones militares.
El mensaje del presidente Petro subraya un cambio de enfoque en la seguridad: más allá de la respuesta militar, la estrategia debe centrarse en desmantelar la estructura financiera de estos grupo
