Una avalancha de hielo y rocas en la frontera entre Nepal y el Tíbet provocó este miércoles una crecida súbita del río Bhotekoshi que arrasó aldeas, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos.
La Policía de la provincia de Bagmati confirmó al menos 31 fallecidos, mientras las autoridades mantienen en curso operaciones de búsqueda ante cientos de desaparecidos.
El desastre se registró alrededor de las 9:00 hora local en el distrito de Rasuwa, al norte de Katmandú, en localidades como Rasuwagadhi, Timure y Syabrubesi.
La masa de agua, lodo y escombros se desplazó hacia distritos aguas abajo como Nuwakot, Dhading y Gorkha. No llovía de forma intensa en Nepal en ese momento, lo que tomó por sorpresa a las autoridades locales.
Las cifras de víctimas siguen actualizándose. Informes posteriores elevaron el número de muertos recuperados a varias decenas en distintos distritos, y las autoridades nepalíes reportaron que entre los desaparecidos hay decenas de agentes de policía, militares, personal de aduanas y trabajadores de centrales hidroeléctricas.
La Junta de Turismo de Nepal identificó de forma preliminar a 384 viajeros sin localizar, de los cuales 291 son extranjeros —en su mayoría peregrinos indios rumbo al Kailash Mansarovar Yatra— y 93 nepalíes. También se reportaron ciudadanos de Estados Unidos, Reino Unido, Malasia, Australia y Corea del Sur entre los no contactados.
«Este artículo contó con la asistencia de IA para la recopilación de datos y estructuración de párrafos, bajo estricta revisión y edición editorial de un periodista»
