Los cientos de damnificados por el desbordamiento del Sinú, por la boca Nueva Colombia, corregimiento Cotocá Arriba, (margen izquierda), esperan ansiosos los trabajos de reforzamiento de un muro de contención para contener el desbordamiento del río si vuelve a crecer.
En estos momentos existe un punto erosivo de 60 metros de largo por 50 de ancho y tres o cuatro metros de profundidad, (como se observa en la gráfica), el cual reviste un grave peligro si vuelve a subir de nivel del cauce.
Esa parte fue por donde se desplomó el muro recién construido de manera artesanal con tablestacado y costales llenos de tierra, por parte de habitantes de las localidades afectadas.
El dirigente de Cotocá Arriba, Bienvenido Ramos, dijo que el sector de la boca Nueva Colombia tiene una extensión de 2 kilómetros y medio, donde existen cinco puntos críticos. De ellos, tres puntos fueron controlados, pero los otros dos se unieron. Ese lugar fue el que presentó mayor dificultad para poder tapar el citado boquete.
Las aguas que entraron por ese sector, sedimentaron la ciénaga de Bañó, un humedal considerado como reserva natural, donde existe toda clase de aves y peces. “Por lo menos, los peces se los llevó la corriente”, afirmó uno de los consultados.
Unos 200 pobladores se demoraron más de un mes, (desde el 2 de febrero, hasta el 7 de marzo), realizando los trabajos en la boca Nueva Colombia. Como consecuencia, fueron anegadas las localidades de Cotocá Arriba, Palo de Agua, Nariño, El Playón y Cotocá Abajo, en jurisdicción del municipio de Lorica. También colaboraron habitantes de Los Monos.
En esas localidades, fueron averiadas varias viviendas, al igual que se perdieron cultivos de plátano y hortalizas. Lo mismo que los pastos y algunas reses murieron debido a la gran cantidad de agua que ingresó por el mencionado boquete.
Además, hubo pérdidas de abundante cantidad de cultivos de peces que estaban en represas, según el dirigente de Palo de Agua, Franklin Hernández Genes, 20 de esos estanques fueron afectados en esa población.
En otras localidades como Cotocá Arriba y Abajo, Nariño y El Playón, también existían represas que se desbordaron por las inundaciones producidas por la salida de nivel del río Sinú.
Hernández Genes expresó, además, que en días pasados estuvo en el sitio de la boca, Carlos Carrillo el director de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo y de Desastres (UNGRD), el cual se comprometió a reforzar ese sitio para evitar nuevos desbordamientos.
Asimismo, el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, también adquirió el compromiso de llevar a cabo, después, una obra definitiva, para solucionar ese problema de las inundaciones en esa parte del Bajo Sinú.
Los habitantes de esos sectores de la margen izquierda del río Sinú esperan que estos compromisos no se queden en promesas, como casi siempre ocurre cuando los funcionarios hacen esta clase de anuncios. La comunidad tiene que hacer seguimiento.
