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Conferencia Regional de Educación Superior – Cres+5

Por: Jairo Torres Oviedo

 Rector de la Universidad de Córdoba 

Durante los días 13, 14 y 15 de marzo, en la ciudad de Brasilia, capital de Brasil, participamos en representación del Sistema Universitario Estatal colombiano y la Asociación Colombiana de Universidades, Ascun, a la Conferencia Regional de Educación Superior – Cres+5, convocada por el Instituto Internacional de la Unesco para la Educación Superior de América Latina y el Caribe; conferencia que convoca a los líderes, actores y organizaciones del sector de la educación superior de la región; la cual se lleva a cabo cada 10 años.

La primera tuvo lugar en La Habana, Cuba, en 1996, la segunda efectuada en Cartagena de Indias, en 2008, la tercera se realizó en la Universidad de Córdoba, Argentina, en 2018, en el marco del Centenario de la Reforma Universitaria de 1918, cuyos postulados se extendieron por toda la región.

Con base en esta tercera Conferencia Regional de Educación Superior (Cres 2018), se adoptó una declaración y un plan de acción 2018-2028 y, al mismo tiempo, asumió el compromiso de celebrar una reunión de seguimiento cinco años después (Cres+5), para promover un proceso participativo que pusiera de presente los avances logrados, así como los desafíos pendientes y las cuestiones emergentes; especialmente, tras la crisis de la pandemia de la Covid-19. De esta forma y con el apoyo del Ministerio de Educación de la República de Brasil, del Instituto Internacional de la Unesco para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (Iesalc), se llevó a cabo la reunión de seguimiento de la Cres–2018, denominada Cres+5, celebrada del 13 al 15 de marzo en Brasilia.

En este sentido, la Cres+5, refleja y reafirma un proceso continuo de reflexión y estudio sobre la Educación Superior de América Latina y el Caribe; en la perspectiva del desarrollo humano sostenible y el compromiso con sociedades más justas e igualitarias, ratificando la responsabilidad de los Estados en garantizar la Educación Superior como bien público, derecho humano y social.

En consecuencia, la declaración de la Cres es un marco de referencia para tener presente en la construcción de las políticas públicas de Educación Superior en la región. Por ello, la Unesco, como un actor con liderazgo regional, ha enfatizado en la defensa del derecho universal la Educación Superior, garantizar la calidad para promover e incentivar la excelencia académica y la investigación científica; promover la internacionalización para favorecer la cooperación y la integración regional y la transformación de la educación superior para adaptarla a los desafíos actuales y futuros.

La Unesco reitera que la educación es un derecho fundamental para garantizar el acceso a todos los demás derechos, siendo el soporte y la fuerza para construir sociedades más justas, incluyentes y democráticas. Ampliar el acceso a la educación superior permitirá reducir las desigualdades en la región de América Latina y el Caribe.

La Cres+5 insiste a los gobiernos de la región, seguir ampliando el acceso a la educación superior, asegurando la calidad y pertinencia; promover la integración regional a que supere el plano económico y comercial, centrando mayores esfuerzos en la investigación, innovación y movilidades académicas. Por consiguiente, la declaración final de la Cres+5, es un llamado a los gobiernos de América Latina y el Caribe a continuar profundizando los esfuerzos que garanticen una cobertura universal de la educación superior como derecho humano fundamental.

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Inteligencia Artificial para bajar siniestros viales

“Los siniestros viales en Colombia están costando más de dos reformas tributarias, eso es mucho dinero que se puede ahorrar el país si se aplicara la inteligencia artificial, con la ventaja de salvar vidas”.

Por: Oswaldo Marchena Mendoza.

@marchenojob

Todos los esfuerzos que se sumen a la lucha para combatir la pandemia de los siniestros viales son bienvenidos. El senador Guido Echeverri radicó la semana pasada un proyecto de ley que busca incorporar a la legislación actual las tecnologías y la ciencia en los temas de la seguridad vial.  Considera el congresista que la inteligencia artificial puede ayudar en la prevención de siniestros viales.

Tuve la oportunidad de asistir a ese evento donde se ventiló la gran preocupación por el aumento exagerado de muertes en las vías. “Creo que va siendo hora de que el Congreso ayude a que estas tecnologías y nuevos conocimientos se incorporen a las leyes de tránsito. El tema de la seguridad vial en Colombia no es un tema despreciable, debido a lo que viene ocurriendo. No solamente están en riesgo las vidas humanas, sino asuntos que tienen que ver con la productividad, economía, salud, seguros y por ello es necesario ayudar a prevenir los siniestros viales con las nuevas tecnologías”, señaló el senador autor del proyecto.

Saber que nos acercamos a 9 mil muertes en las vías del país tiene a fundaciones, expertos, ONG, sectores políticos, la academia, y algunos medios de comunicación, explorando soluciones, y presionando al gobierno nacional a definir acciones contundentes en favor de la seguridad vial.

El senador Guido Echeverry se refirió al caso de las motocicletas, “muchos padres de familia, ante la falta de un transporte eficiente, llevan a sus niños a la escuela en motocicletas sin los elementos de protección, y la inteligencia artificial podría informar a la policía en tiempo real y evitar riesgos en las vías”

Walter Gálvez, rector e investigador de la Universidad Nacional, sede Manizales quien respalda el proyecto estuvo en la presentación.  Dijo que el mismo será de suma importancia para el país. Señaló que “las tecnologías 4.0 en general, la inteligencia artificial y todo lo que tiene que ver con realidades mixtas y manejo de drones, son tecnologías que ya se encuentran incorporadas en la cotidianidad del país. Tecnologías que nos permiten agilizar nuestros métodos de análisis y diseños, manejo de sistemas y de grandes datos, y que mejor que aplicar estas tecnologías, estas herramientas como la inteligencia artificial para poder entender un poco mejor algunas dinámicas que tienen que ver con la movilidad”

Agregó que “una ventaja que nosotros prevemos como investigadores, es que vamos a poder reconocer algunos patrones y predecir comportamientos que definitivamente estarán en favor del cuidado de la vida humana”

Familiares de las víctimas respaldan el proyecto.

Neile Guerrero, perdió a su abuelo en un siniestro vial. “Los datos en tiempo real nunca le llegan a la entidad que toma las decisiones para salvar vidas. La política pública en este momento en Colombia se basa en que con los datos de las muertes al año siguiente se trata de sacar la política para salvar a los que ya murieron, y eso no está llevando a que cada vez se incrementen más los siniestros viales. La inteligencia artificial en tiempo real puede saber cuál es el riesgo que existe, comunicar ese riesgo, para evitar que el riesgo en tiempo real se convierta en víctimas. Los siniestros viales en Colombia están costando más de dos reformas tributarias, eso es mucho dinero que se puede ahorrar el país si se aplicara la inteligencia artificial.

Son tecnologías que en todo el mundo se utilizan y Colombia no las utiliza y dejan morir a todas las personas como vi morir yo a mi abuelo. 22 familias todos los días en Colombia ve morir personas por causa de no tener esos datos en tiempo real y por no utilizar la tecnología”.

El representante Hernando “el Profe” González, del lado del proyecto.  

“Este proyecto yo lo acompaño de corazón porque nada más y nada menos que representa salvar vidas. No podemos seguir creciendo año a año en muertes en las vías de nuestro país. Se ha convertido esto en una pandemia y así lo ha definido la Organización Mundial de la Salud. Todos los días mueren y mueren personas en las vías. No estamos utilizando las tecnologías, las herramientas. Hay cosas que son errores humanos, pero hay muchos siniestros debido a la improvisación y por la falta de acciones del Ministerio de Transporte, de INVÍAS y de las entidades del sector.

Estamos llegando a 9 mil muertos al año, más que en la misma guerra. Pero lo más triste es la cantidad de muertes de adolescentes, niños y niñas en las vías. Estamos llegando a dos mil 900 muertos. Es muy lamentable que en Colombia el gobierno nacional no se tome en serio esta pandemia. Debemos utilizar la inteligencia artificial para salvar vidas.

Termino esta columna con un escrito de la directora de la Fundación Liga Contra la Violencia Vial, Mary Bottagisio, “Parecen noticias, pero son los relatos de las tragedias que viven las familias colombianas día a día por cuenta de una guerra desatada en las vías del país que cobra vidas humanas”.

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Montería vive el campo

Por Edgardo Espitia Cabrales

El bienestar de la población campesina y el aumento en la productividad de nuestro sector agropecuario es uno de los grandes objetivos que hemos trazado para Montería.
Sin duda, el agro está en el ADN de nuestras gentes y es uno de los frentes en los que debemos trabajar intensamente, buscando llevar el desarrollo a las poblaciones rurales monterianas. Así, tendremos una gran despensa, donde no solo se produzcan alimentos para nuestras comunidades, sino también lo suficiente para surtir mercados nacionales e internacionales.

El ciudadano de nuestro territorio rural debe seguir enamorado de su tierra, pero para ello tiene que encontrar oportunidades de trabajo en su mismo entorno y contar con sitios donde sus hijos puedan educarse, así como mejores condiciones en salud y servicios públicos.
Con esa convicción, recientemente, participé en la instalación del Consejo Municipal de Desarrollo Rural, un organismo desde el cual se pueden direccionar las inversiones para lograr esas mejores condiciones de vida.

Este es un mecanismo de participación, en el cual, los propios habitantes del campo, quienes mejor conocen las condiciones de cada zona, hacen sus aportes para que, con una debida planeación, podamos decidir hacia dónde se pueden orientar esos recursos.

Se necesita conocer de cerca las necesidades de la zona rural, para direccionar nuestras proyecciones y priorizar inversiones, y este Consejo nos permitirá eso.

Sabemos que no solo se trata de aplicar políticas para alentar al campesinado a emprender sus proyectos agropecuarios, sino también hacer intervención en mejoramiento vial, así como potenciar el acceso al agua, lo cual le llevará a un mejor vivir.

Eso sí, somos conscientes, tanto los miembros del gobierno municipal, como los líderes rurales y las entidades que tienen que ver con el agro, de que se deben establecer prioridades, pues los recursos son limitados.

Tengo la convicción plena, y sé que también hay esa certeza en la administración municipal, de que estas mejoras tienen que hacerse alejadas de favorecimientos políticos. La meta es la productividad en el campo.

También debemos respaldar los productos autóctonos y el mantenimiento de la tradición rural. Es fundamental apoyar a medianos y pequeños productores, propiciando el acceso a capacitación y a asistencia técnica. Esos son aspectos importantes para un desarrollo apropiado de sus enclaves agropecuarios, de tal forma que no solo les alcance para cubrir sus necesidades básicas alimenticias, sino para que tengan una mejor producción y más ingresos económicos.

Por supuesto, hay que sumarle la posibilidad de acceder fácilmente a créditos. Por eso, desde la Alcaldía de Montería, se gestionan oportunidades para los campesinos, a través de proyectos del Fondo Emprender, con capacitaciones y capital semilla condonable.

Todas estas son acciones que se pueden impulsar, desde este espacio de concertación constante, en pro del desarrollo rural del municipio. Si miramos las funciones del CMDR, encontramos, entre otras, la prevención de riesgos en la producción de los alimentos y el fomento a la protección de la producción agrícola, forestal y pesquera del municipio, aplicando acciones de desarrollo sostenible.

Todo esto tiene una alta concordancia con lo que se quiere plasmar en el Plan de Desarrollo Municipal (PDM) de Montería. Por ello, dentro del circuito Climático, en la temática de Agricultura, solicitamos la inclusión de la reactivación del CMDR.

Un funcionamiento óptimo de este organismo nos ayudará a constituir esa Política por un Campo Productivo, que tanto queremos.

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Seguridad Regional para fortalecer la Seguridad Nacional

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

La seguridad nacional es una política de estado que se traduce en un servicio público que por su naturaleza involucra y compromete a toda la sociedad colombiana en la búsqueda incesante y necesaria de una convivencia ciudadana en paz y armonía, fructífera y duradera en nuestro territorio, que asegure el disfrute y el ejercicio de los derechos fundamentales y garantías constitucionales consagradas en nuestra carta magna, en los ámbitos económicos, sociales, políticos, culturales y ambientales entre otros, y por ende en defensa de nuestra soberanía nacional cuando así se requiera.

No me cabe la menor duda de que el país requiere de acciones que generen las condiciones de seguridad necesarias para hacer frente a las amenazas internas y diseñar un plan analítico para congregar y articular las diferentes entidades del orden nacional, desde el gobierno central, la fuerza pública con sus diferentes estamentos y de manera preponderante las comunidades desde sus territorios.

Hoy más que nunca se hace indispensable repensar, replantear y reformular estas políticas de Estado desde los territorios que sufren de manera directa los embates de la violencia y el rezago social.

En Ibagué en el marco de la estrategia Propósito Colombia con un grupo de expertos en seguridad, los exalcaldes y la ciudadanía conversamos sobre varios puntos indispensables para reforzar la seguridad nacional, diálogo sumamente constructivo en el que como conclusión principal coincidimos en que Colombia requiere cambiar la mentalidad del facilísimo y la permisividad, la ciudadanía clama por justicia, que se castigue con todo el peso de la ley a quien delinca.

Las dinámicas de las regiones son diversas, razón por la que para poder combatir la delincuencia común y el crimen organizado se requiere primordialmente de escuchar a las comunidades.

Si queremos reconstruir el país, de cara a una Colombia equitativa, necesitamos hacer cumplir la ley sin excepción alguna y llevar inversiones de calidad a las regiones para el mejoramiento de las vías, el alumbrado público, la infraestructura educativa, el fortalecimiento del deporte y el impulso de la economía porque la seguridad es una acción integral que no solo depende de tener policías en las calles.

Para fortalecer la seguridad es indispensable sacar del rezago a las regiones, especialmente las zonas rurales en donde se deben generar las condiciones de asistencia técnica a los pequeños y medianos productores para aumentar la producción de alimentos que generen una mayor rentabilidad que los cultivos ilícitos, estrategia que por su puesto debe ir acompañada de mayores acciones operativas y de inteligencia por parte del Ejército y la Policía en aras de la lucha que se libra contra grupos guerrilleros, paramilitares y narcoterroristas.

Debemos despojarnos de ideologías políticas y concentrarnos en lo importante para no tener que hacer lo urgente, los problemas deben ser tratados con voluntad decidida y poniendo en la parte alta de prioridades el alto interés ciudadano.

La seguridad es un pilar de la conservación, la estabilidad y la continuidad del Estado, así como de la vida y el bienestar de sus ciudadanos, quienes claman por un mejor futuro. Las próximas generaciones necesitan mayores oportunidades para vivir en un país justo, equitativo y seguro, si escuchamos atentamente a las comunidades construiremos la Colombia que nos merecemos.

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Montería Vive: la marca Ciudad que enamorará al mundo

Por: Edgardo Miguel Espitia Cabrales

Vamos a llevar a Montería a un nivel nunca antes visto, abriendo las puertas del mundo para nuestra ciudad. Para tal fin, venimos trabajando en un sinnúmero de acciones en materia económica y turística que conllevarán a la firma de alianzas estratégicas y la atracción de inversionistas extranjeros para la generación de ingresos para los monterianos.

Hemos dado el primer gran paso en la consecución de ese objetivo con la marca Ciudad Montería Vive, identidad con la que sin duda alguna pondremos el nombre de nuestra Perla del Sinú en las grandes capitales mundiales, llevando de esa manera nuestra cultura y tradiciones a otras dimensiones.

Con la marca Ciudad proyectaremos a la Montería bella, autosostenible, acogedora y atractiva. Mostraremos el potencial de nuestra fuerza de trabajo; las bondades de nuestras extensas tierras, bendecidas por la fertilidad que les da el imponente río Sinú; la riqueza gastronómica y artesanal y la calidez humana de nuestra gente.

El mundo conocerá a Montería como la ciudad donde el crecimiento urbanístico respeta y se integra con nuestros espacios verdes, ricos en fauna y flora. Lugares espléndidos como la icónica Ronda del Sinú o la magnífica Ciénaga del Betancí.

Estamos fortaleciendo nuestra identidad, recobrando el ADN de nuestras costumbres y el sentido de pertenencia hacia una ciudad que es sostenible. Elevaremos el campo a otro nivel, no solo con vías productivas de calidad o asistencia técnica para la implementación de agricultura de precisión, sino llevando los productos de nuestros pequeños y mediados productores rurales a las despensas nacionales e internacionales.

Montería Vive, divide la historia de la ciudad en dos y es el punto de partida de los grandes cambios que impulsaremos durante los próximos 4 años, espacio en que revolucionaremos la educación, impulsaremos el turismo y el emprendimiento, apoyaremos como nunca antes el deporte y mejoraremos la calidad de vida de los monterianos.

Desde la administración municipal sellaremos grandes acuerdos y ejecutaremos grandes proyectos como más kilómetros de Ronda en el occidente, sur occidente y sur de la ciudad, la implementación de un sistema público de transporte sostenible y amigable con el ambiente, la realización de eventos internacionales en materia económica, deportiva, cultural, de salud, movilidad, urbanismo o justicia; la construcción de acueductos y microacueductos rurales; una nueva Villa Olímpica en el Sur; la pavimentación de vías en todos las comunas y el mejoramiento de la infraestructura educativa, entre muchos más. Le apostamos a una Montería inteligente, a una ciudad segura en la que los habitantes tengan mayores oportunidades de estudio y trabajo.

Desde ya y con eficacia posicionaremos nuestra marca Ciudad. Estoy seguro de que el mundo se enamorará más de nuestro municipio y millones de personas querrán venir a disfrutar de la mágica y maravillosa experiencia de Montería Vive.

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Perdón sin olvido

Por: Jairo Torres Oviedo 

En la carta encíclica, Fratelli tutti (hermanos todos), el papa Francisco reflexiona sobre la fraternidad y la amistad social. El santo padre retomando a San Francisco de Asís invita a un amor que no tiene barreras geográficas. En dicha encíclica, declara feliz a quien ame al otro. Pertinente y actual en estos momentos de desencuentros, polarización y odios extendidos. Al respecto, el papa medita sobre los caminos del reencuentro; haciendo referencia a que, hacen falta caminos de paz que ayuden a cicatrizar las heridas de la guerra; esta iniciativa es algo muy necesario en la sociedad colombiana, donde han sido pocos los avances para superar el dolor causado por una violencia degradada, impidiendo alcanzar la verdad, la justicia, reparación y reconciliación.

Por ello, el papa, propone el perdón sin olvido; indicando: «No se trata de proponer un perdón renunciando a los propios derechos ante un poderoso corrupto, ante un criminal o ante alguien que degrada nuestra dignidad. Estamos llamados a amar a todos, sin excepción, pero amar a un opresor no es consentir que siga siendo así; tampoco es hacerle pensar que lo que él hace es aceptable. Al contrario, amarlo bien es buscar de distintas maneras que deje de oprimir, es quitarle ese poder que no sabe utilizar y que lo desfigura como ser humano. Perdonar no quiere decir permitir que sigan pisoteando la propia dignidad y la de los demás, o dejar que un criminal continúe haciendo daño. Para ello, se debe exigir justicia, para que el daño no siga repitiéndose y el perdón no solo anula esa necesidad, sino que la reclama». El papa Francisco hace énfasis en el perdón, como una forma de superar la venganza; por cuanto está enferma el alma personal y social, señalando «Nadie alcanza la paz interior ni se reconcilia con la vida de esa manera. No podemos ponernos de acuerdo y unirnos para vengarnos, para hacerle al que fue violento lo mismo que él nos hizo, para planificar ocasiones de desquite bajo formatos aparentemente legales. Así no se gana nada y a la larga se pierde todo». Esta reflexión papal describe lo que ha sido la sociedad colombiana; saturada de odios y venganzas.

En este sentido, el papa Francisco enfatiza: «A quien sufrió mucho de manera injusta y cruel, no se le debe exigir una especie de perdón social». La reconciliación es un hecho personal, y nadie puede imponerla al conjunto de una sociedad, aun cuando deba promoverla. Es humano comprender a quienes perdonan y a los que no pueden hacerlo. En todo caso, lo que jamás se debe proponer es el olvido. Es necesario perdonar sin olvidar; porque el olvido, es la negación de la memoria histórica. En este orden de ideas, el papa reflexiona diciendo: «Los que perdonan de verdad no olvidan, pero renuncian a ser poseídos por esa misma fuerza destructiva que los ha perjudicado».

En cuanto a lo anterior, esperamos que la llegada del exjefe paramilitar, Salvatore Mancuso permita conocer realmente la verdad sobre sus crímenes; para que, de esta forma, exista justicia y reparación, y no seguir inculcando en la sociedad, la energía de la venganza que tarde o temprano termina recayendo una vez más sobre quienes la difunden.

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Autoconstrucción: modelo al que le debe apostar el país

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

Siempre he concebido que la política social tiene como objetivo fundamental poner en primer lugar a la gente en los procesos de desarrollo, orientando todas las medidas políticas, económicas y sociales adoptadas para mejorar las condiciones de vida de los pueblos, reduciendo las inequidades sociales, la vulnerabilidad y la exclusión de los más necesitados; para así construir cohesión social, desde la generación de oportunidades productivas, de cara al desarrollo de las comunidades, con el irrenunciable propósito de generar bienestar, combatir la pobreza y dignificar la vida de nuestros ciudadanos.

En este sentido, velar por los más necesitados y trabajar sin pausa ni economía de tiempo, por mejorar sus condiciones de vida, ha sido el norte que ha señalado mi camino, el cual continuaré transitando de manera decidida y sin claudicación alguna, durante mi vida pública.

Hoy, luego de cuatro años de intenso trabajo por nuestras comunidades y en retrospectiva, podría hablar de un sinnúmero de acciones que, junto con el equipo del Gobierno de la Gente, planificamos, gestionamos y ejecutamos con el propósito de dejar los cimientos sólidos de la Montería de las próximas décadas.

Sería fácil hacer un recuento de lo que ejecutamos al 100 %, pero quiero referirme a un proyecto que llevo en el corazón y del que estoy plenamente convencido que es uno de los caminos más expeditos para que millones de familias del país, de estratos 1 y 2, puedan hacer realidad su sueño de tener un techo propio para vivir. Autoconstrucción de vivienda.

Mucho he oído sobre el tema en las últimas semanas y celebro que la actual administración se la juegue por sacar adelante este proyecto por el que tanto nos esforzamos, y el que dejamos muy avanzado y sólidamente articulado con el Ministerio de Vivienda.

Revivo el recuerdo del 15 de noviembre de 2022, día en el que se empezó a gestar esta iniciativa, tras la reunión que sostuvimos con la ministra de Vivienda, Catalina Velasco, en la que le planteamos iniciar un proceso de autoconstrucción de vivienda con las familias asentadas en Ranchos del Inat.

De ahí en adelante, iniciamos una serie de mesas técnicas y la estructuración del proyecto en un trabajo transversal entre las secretarías de Planeación, Infraestructura y Gobierno, logrando los censos de la población y los diseños urbanísticos para este tipo de proyectos. Además, debo destacar que no hubo visos de incumplimiento legal, debido a que el predio es fiscal y que en cuanto al tema técnico constructivo se cuenta con las constancias de las empresas prestadoras de servicios, la autoridad ambiental y planeación.

En octubre de 2023, le dimos a conocer a la ministra el censo de las 167 familias que serán favorecidas con un lote y el subsidio del Gobierno Nacional para que inicien la construcción de sus casas. Además, visitamos los terrenos, le mostramos los planos y convenimos aumentar el área de construcción a 98 m2.

Tal fue el impacto generado por esta iniciativa que el Gobierno Nacional decidió que Montería fuera el modelo nacional del programa que denominaron “Manos a la Obra”.

En definitiva, esta es una herramienta con la que las administraciones locales pueden contribuir con la cesión de lotes a los ciudadanos, lo que se complementa con los subsidios del Gobierno Nacional para la compra de los materiales que se requieren para el inicio de la construcción de ese anhelado sueño de vivienda propia. Sin duda, adoptar este modelo como política pública nacional transformará millones de vidas.

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SALVATORE MANCUSO

Que Mancuso hable, la justicia actúe y Colombia sane.

La verdad es la máxima expresión de un país que avanza hacia la paz, el fortalecimiento de la justicia y la consolidación de la democracia

Por: Hubert Ariza
Tomado de El País.

Durante décadas Colombia ha buscado verdad, justicia, reparación y no repetición. Son condiciones esenciales para detener la guerra y para que exista una verdadera reconciliación.

No basta con silenciar los fusiles, firmar acuerdos, entregar las armas y tomarse fotos para la historia. Es la verdad la máxima expresión de un país que avanza hacia la paz, el fortalecimiento de la justicia y la consolidación de la democracia.

Es la verdad lo que ha aparecido, muchas veces a cuentagotas, durante los últimos 20 años, gracias a los procesos de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, durante el gobierno de Álvaro Uribe, y el proceso de Justicia y Paz; y con las Farc, en el gobierno de Juan Manuel Santos, con la Comisión de la Verdad y la JEP. Es entender la verdad como una oportunidad para unirnos como nación y no profundizar la división, y la terrible polarización que sacude la cada vez más débil democracia colombiana.

Con el arribo a Colombia del otrora poderoso jefe paramilitar Salvatore Mancuso, el pasado 27 de febrero, se ha despertado en la derecha una histeria colectiva por el miedo a las consecuencias políticas y jurídicas de las históricas revelaciones que han salido de los labios de quien antes, con abrir la boca, decidía quién vivía, qué pueblo sería incinerado, dónde se perpetraría una masacre, qué predios deberían cambiar de dueño, o a qué político le ayudarían en su ascenso al poder local, regional o nacional.

El historial de violencia de Mancuso lo muestra como un temible señor de la guerra, surgido de las tierras donde los juglares enamoraron a Colombia y la muerte se ensañó con los más débiles, que cumplió un papel preponderante en la expansión del paramilitarismo, cuya ideología se impuso a sangre y fuego en gran parte del territorio nacional, con un enorme saldo de violación de derechos humanos y de las normas del derecho internacional humanitario. Es largo el listado de crímenes de lesa humanidad de esas organizaciones ilegales.

Los paramilitares, con los Castaño, Mancuso y otros comandantes de triste recordación a la cabeza, permearon el Estado, afectaron la democracia, ocuparon el 35% de las curules del Congreso de la República, tuvieron a la justicia a sus pies, auparon aspiraciones políticas locales, regionales y nacionales, y contribuyeron abiertamente al triunfo de Álvaro Uribe en las elecciones presidenciales de 2002 -como ha sido demostrado- derrotando a Horacio Serpa, quien denunció ese apoyo ilícito que distorsionó la democracia ante el fiscal Luis Camilo Osorio, quien archivó la denuncia sin ni siquiera mirarla.

Gracias a la comparecencia pública y privada de Mancuso ante la JEP, el 17 de noviembre del año pasado, esa jurisdicción aceptó su sometimiento en calidad de “sujeto funcional y materialmente incorporado a la fuerza pública, entre 1989 y 2004″. Para la JEP, Mancuso “ejerció un rol de bisagra en la cúspide, como superior, con la fuerza pública, con capacidad de establecer patrones de macrocriminalidad”. Esta decisión no lo excluyó de Justicia y Paz.

En sus declaraciones mencionó a 300 personas, entre altos mandos militares, comerciantes, ganaderos y políticos, siendo el más sobresaliente el expresidente de la seguridad democrática y el corazón grande, quien ha arreciado su ofensiva mediática para desmentir las acusaciones en su contra.
Mancuso reveló, además, el estrecho vínculo entre militares, policías y paramilitares en una política de connivencia para exterminar a la oposición, líderes sociales y defensores de derechos humanos, imponer liderazgos políticos, ocupar el territorio y aplicar una estrategia contrainsurgente financiada con el narcotráfico, el despojo, las extorsiones y el saqueo del erario.

Es enorme el listado de víctimas de Mancuso, que esperan de él la verdad que durante casi 16 años permaneció presa en una cárcel de Estados Unidos. Ellas, a través de los medios, han escuchado la versión de la cruenta guerra paramilitar contra la sociedad, que contiene aún muchos espacios en blanco, producto del miedo de este hombre, que antes producía pánico, a que su familia o sus abogados fueran asesinados en Colombia. Por ello, la JEP ordenó “mantener la reserva sobre aquellas declaraciones que puedan poner en riesgo la seguridad de Mancuso, de su familia o de su defensa”.

El retorno de Mancuso al país se ha convertido en un tsunami jurídico y político. Él, sin embargo, parece concentrado en ganar credibilidad y la guerra contra la desinformación y el negacionismo de quienes antes lo veían como su liberador en zonas agobiadas por la guerrilla y ahora lo atacan, convencidos de que es un aliado del Gobierno Petro en una cruzada política de demolición del expresidente Uribe. “Hacer de los criminales personajes públicos portadores de la verdad es una humillación más a la justicia y a las víctimas”, trinó, al respecto, la senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia.

Mancuso está en la antesala de la libertad, después de que el presidente Petro lo declaró, el pasado 23 de julio de 2023, como Gestor de Paz con un breve trino en el que señaló: “El proceso de paz entre el gobierno de Uribe y los paramilitares aún no ha terminado, aún no se sabe toda la verdad… Para terminar el proceso y lograr la completa paz he decidido nombrar a Salvatore Mancuso como gestor de paz”. Una jueza de Justicia y Paz le dio libertad condicional por cuatro años, el pasado 4 de marzo, y está a la espera de que un juez de Barranquilla levante 33 órdenes de captura en su contra.

Las cárceles, montañas y ciudades del país esperan a Mancuso para que comience a demostrar que su presencia es vital para ayudar a cerrar el proceso de Ralito, reactivar las negociaciones con el Clan del Golfo, hallar las personas desaparecidas por el accionar de las AUC y desactivar definitivamente la guerra llenando de verdad el corazón de las víctimas. Para el exjefe paramilitar su nuevo papel como gestor de paz es “incluso más importante que la desmovilización de las mismas Autodefensas Unidas de Colombia”.

Durante 16 años Mancuso ha estado silenciado. En ese tiempo pasó de héroe a villano de la extrema derecha. Es hora de escucharlo sin apasionamientos políticos, para que diga la verdad sin acomodamientos ni intereses mezquinos. Hay que dejar que la justicia actúe, que los responsables de la vergonzosa sangría protagonizada por las AUC paguen sus culpas, que la verdad contribuya a sanar la democracia herida por más de 60 años de una guerra que no para de reciclarse y enconarse y ha dejado más de medio millón de víctimas mortales, diez millones de desplazados y miles de desaparecidos y masacrados.

No hay que tenerle miedo a la verdad, ni llenar de obstáculos la justicia transicional. Gran reto tienen las instituciones, el sistema judicial, las tres ramas del poder y el conjunto de la sociedad para convertir la verdad de Mancuso en justicia y reconciliación, y no en más combustible para impulsar la máquina de la guerra, el odio y la polarización, que no deja de depredar a Colombia. No aceptar las decisiones de la JEP, minar su misión como hacen hoy las antiguas Farc, es un retroceso y una apuesta por la incertidumbre.
Hay que escuchar al presidente de la JEP, magistrado Roberto Vidal, quien ha advertido que esa postura de los firmantes de los Acuerdos de la Paz, que promueven una ley de punto final, contribuiría a abrirle la puerta a la Corte Penal Internacional, CPI. “No se pueden amnistiar crímenes internacionales, crímenes de guerra, genocidio y delitos de lesa humanidad. Estos preceptos dan origen a los tribunales de justicia transicional, se materializaron en el estatuto de la Corte Penal Internacional (CPI), y esos compromisos tienen que cumplirse porque son obligaciones del Estado”, dijo en entrevista a El Tiempo.

No es el momento de echarle más candela a un país incendiado por la polarización. Hay que escuchar a Mancuso, contrastando al milímetro sus afirmaciones, dándole una oportunidad a las víctimas y reafirmando la confianza en la justicia transicional. Y hay que valorar la inmensa tarea cumplida por la JEP.

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Estamos consolidando una sola Montería

Por Edgardo Miguel Espitia Cabrales

Los monterianos vivimos pensando en cómo mejorar la situación de nuestra ciudad, de nuestra comunidad y de nuestras familias. Esa es una característica que nos identifica y que podemos comprobar cuando visitamos cualquier barrio y encontramos personas llenas de ideas y propuestas sobre lo que hay que hacer para mejorar los problemas que nos afectan.

La misión de la administración de la ciudad es la de sintonizarse con los ciudadanos en forma permanente de manera tal que podamos entender mejor los problemas que los afectan y acercarnos de mejor forma a las soluciones que están esperando.

Desde mi rol como Asesor de Ciudad de la administración municipal, he tenido la oportunidad de escuchar y compartir puntos de vista con diferentes estamentos sociales y eso nos ha abierto nuevas perspectivas para mejorar muchas cosas en nuestra ciudad.

Haber podido participar en el taller realizado en Montería para construir el Plan de Desarrollo Departamental, nos dio la oportunidad de proponerle al gobernador Erasmo Zuleta Bechara varios mega proyectos de cara al desarrollo de la ciudad. Obras coherentes y de gran importancia para nuestro territorio.

Entendiendo que no hay nada que dignifique más la vida de las poblaciones que contar con un adecuado servicio de agua potable. Un servicio del que carecen varios corregimientos monterianos. Necesitamos que el agua llegue a Tres Piedras, Tres Palmas, Leticia, Martinica, Guasimal y Santa Lucía, así como a otros corregimientos de la margen occidental. Para ello, es fundamental que estas poblaciones sean incluidas por la Gobernación en su plan de acción, que busca potencializar el Acueducto Regional de la Zona Costanera. Si este funciona adecuadamente, es posible cumplir este sueño de las gentes de nuestro territorio rural.

En esa intervención, tuve también la oportunidad de ser vocero del Parque Botánico Las Lagunas, proyecto de la administración municipal que busca crear un nuevo pulmón verde en la ciudad, en un espacio de 30 hectáreas. Lo que antes eran las lagunas de oxidación, se transformará en nuestro Central Park del Sinú. Hay que apoyar este proyecto, que será algo emblemático para Montería y un referente nuestro para el mundo, que seguramente mejorará la vida de los monterianos, sumándole a la ciudad un nuevo espacio turístico.

Y qué decir de la Ronda del Sinú, nuestro querido parque lineal, que definitivamente merece ser ampliado; así, mientras le damos a la comunidad más espacio para su esparcimiento, estamos ayudando a la vida en el planeta, con más árboles, que absorben el CO2 del aire y ayudan a disminuir el calentamiento global, y también atrayendo más turismo. Pero hay que tener los recursos y nuestra propuesta es que, desde el gobierno departamental se apadrine la ronda en el sur occidente de la ciudad, en un segmento que vaya hasta el barrio Rancho Grande. De paso, les informo que se están haciendo los diseños de la Ronda de la margen izquierda, desde el barrio Juan XXIII hasta la Universidad del Sinú. Además, ya están casi listos los diseños de la Ronda en el sur, margen oriental, hasta el barrio La Coquera.

De la misma manera, en la zona urbana, hay proyectos de pavimentación que se deben ejecutar en las comunas 1, 3, 4, 6 y 9. Qué bueno sería que al final de esta administración, por lo menos una de las comunas quede totalmente pavimentada. Eso es dignidad y competitividad para la gente, y eso no tiene precio.

Otra obra importantísima para la cual solicitamos apoyo departamental es el CIS – Universidad del Sur, del cual ya hay una primera etapa que se construye. Además, tenemos en fase 3 el diseño de la segunda etapa, que vale 50 mil millones de pesos, y una buena opción es lograr su construcción, a través del Sistema General de Regalías y la Gobernación.

Montería es la capital del departamento y, dada esa importancia, necesita inversión de recursos en aspectos como medio ambiente, transporte, educación y vías.

El Gobernador dijo que en esta administración invertiría el 30% del presupuesto en La Perla del Sinú. De ahí que me atreva a hacer estas propuestas, las cuales espero tengan una buena acogida, de tal manera que desde el Municipio y el Departamento trabajemos de la mano para llevarlas a feliz término. Además, nuestro Gobernador es monteriano y tiene una parte importante de su corazón en este territorio.

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Pensar en las regiones sin egoísmos

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

El país necesita modelos de gestión que promuevan el desarrollo social de nuestros territorios, así como de administraciones regionales que conciban a los municipios y departamentos como fuentes inagotables de desarrollo sostenible en el tiempo. De esta manera, se lograrán sentar bases indispensables para la atención de las necesidades insatisfechas de los ciudadanos.

Para tal fin, el Plan de Desarrollo en su normatividad establece los lineamientos estratégicos de las políticas públicas y objetivos a corto, mediano y largo plazo, con la correspondiente financiación, para poder alcanzar las metas propuestas. De no ser así, el único camino al que conllevaría esta trascendental herramienta sería al de los simples anhelos carentes de efectividad.

Los objetivos a largo plazo que rebasan los límites de un cuatrienio son los que revisten una especial importancia. Cabe señalar, que soy del criterio de visionar y desarrollar proyectos de largo tiempo, pensados a décadas, para la materialización de ciudades inteligentes y sostenibles. Criterio que debe ir acompañado del desprendimiento de colores políticos e ideológicos, porque solo así se pueden poner en marcha y ejecutar proyectos de gran impacto social que redunden en un verdadero desarrollo social, sustentado en la equidad, armonía, generación de empleo, competitividad e industrialización de las regiones.

Colombia necesita cerrar grandes brechas sociales, razón por la que es imperiosa la necesidad de empezar a nivelar las inversiones rurales con las urbanas. Es hora de mirar hacia el campo, es hora de llegar con inversiones que dignifiquen la vida de nuestros campesinos y que además mejoren las condiciones para la producción y comercialización de los alimentos que cultivan con gran sacrificio. Es hora de llevar obras de calidad a los barrios más vulnerables para mejorar las condiciones de vida de millones de colombianos que viven en los estratos 1 y 2.

En Montería iniciamos ese modelo con las obras, políticas públicas, acciones y programas a los que le apostamos desde el Gobierno de la Gente. Nuestra intención durante los cuatro años en los que tuvimos la oportunidad de administrar la ciudad no fue otra que la de pensar en una Montería Grande a 2050, una ciudad en la que por primera vez en la historia invertimos el 40 % del presupuesto en el campo y en la que conectamos al occidente, el sur y el norte norte con obras que venían pidiendo hace más de 50 años.

Los retos que enfrentamos fueron innumerables, pero siempre con la convicción de que debíamos hacer lo importante de cara a dejarle a las siguientes administraciones unas bases robustas y fortalecidas, una ciudad sólida financieramente y las herramientas necesarias para el ordenamiento y la planificación urbanística y rural. Es así como le dejamos a la ciudad un gran banco de proyectos por más de $250.000 millones de pesos.

De ahí que nos llena de inmensa alegría y esperanza el logro obtenido recientemente por la actual administración relacionado con un cupo de endeudamiento para el mejoramiento de vías y la inversión en infraestructura educativa. En la historia de Montería nunca antes se le había dado vía libre a un proyecto de acuerdo como este, el que se gestó de manera proactiva y propositiva para el beneficio de los monterianos.

Modelos como los que se vienen gestando en Montería, durante los últimos años, se deben replicar a nivel país, de ahí que el llamado a los nuevos gobiernos locales es a entrar en esa misma dinámica de planificación.

La invitación a los alcaldes y gobernadores es a gestar sus planes de desarrollo mediante la consulta y el diálogo permanente con los ciudadanos, así como a proyectar las ciudades y departamentos con total responsabilidad, alejados de egoísmos y asumiendo los desafíos con el propósito de darle soluciones efectivas a las comunidades, de esa manera lograrán la ejecución efectiva de sus planes de desarrollo, aportando de esa manera a la construcción del país que nos merecemos, una Colombia en la que todos podamos estar bien.

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