La designación de la FIFA de nombrar al esloveno Slavko Vincic el árbitro encargado de pitar el domingo la final del Mundial entre España y Argentina ha generado polémica… en todos los sentidos.
En primer lugar, el apartado deportivo. Vincic no ha tenido su mejor año y, de hecho, no ha dirigido ningún partido eliminatorio en esta Copa del Mundo. En la fase de grupos impartió justicia en el Brasil-Marruecos (1-1), el Argelia-Jordania (1-2) y el México-Ecuador (2-0), donde expulsó al ecuatoriano Piero Hincapié por taparse la boca. Aplicó la ‘Ley Vinicius’.
En segundo lugar, el más polémico. El esloveno fue detenido en mayo de 2020, en plena pandemia, durante una redada policial en Bosnia y Herzegovina, aunque quedó en libertad pocas horas después y nunca fue acusado de ningún delito tras prestar declaración.
El colegiado se encontraba en un bar con 26 hombres y nueve mujeres cuando de repente entró la policía, quienes encontraron durante la redada 10.000 euros en efectivo, armas y una gran cantidad de cocaína.
Vincic fue arrestado por estar presente en el local vinculado a una organización criminal. De hecho, cuando vio cómo los agentes de la autoridad entraban al local, él intentó escapar.
Respaldado por la UEFA
Según recoge OKDiario, se subió a una barca por el río de la ciudad junto a otras tres personas y la presunta líder de la red, la proxeneta Tijana Maksimovic, pero las autoridades interceptaron el bote y les arrestaron de manera preventiva junto a otras 30 personas que estaban en el lugar de los hechos.
Durante su declaración sostuvo desde el primer momento que había acudido al lugar tras aceptar una invitación para comer y que desconocía las actividades que presuntamente se desarrollaban allí. También negó cualquier relación con las personas investigadas.
«Acepté una invitación a comer, que resultó ser mi mayor error. Lo siento. Estaba sentado en una mesa con mi compañía; de pronto llegó la Policía y sucedió lo que sucedió. No tengo relación alguna con el grupo que fue arrestado y detenido», comenzó su defensa.
«Declaramos como testigos y, cuando comprobaron que ni siquiera los conocíamos, nos dejaron en libertad», declaró entonces.
A pesar de aquel episodio, tanto la UEFA como la Federación Eslovena de Fútbol mantuvieron su confianza en Slavko Vincic. Tras quedar en libertad y descartarse cualquier vinculación directa con una organización criminal, el colegiado pudo continuar con normalidad su carrera arbitral.
Internacional desde 2010, aquella detención nunca frenó su progresión. Lejos de apartarle de la élite, siguió acumulando designaciones de máximo nivel.
Seis años después de aquel incidente, Vincic afronta el partido más importante de su carrera. En su palmarés ya figuran la final de la Europa League de 2022 entre el Eintracht Frankfurt y el Rangers, así como la final de la Champions League de 2024 entre el Real Madrid y el Borussia Dortmund.
Ahora, el 19 de julio de 2026, dirigirá por primera vez una final de la Copa del Mundo. España y Argentina volverán a verse las caras en un Mundial seis décadas después, en un duelo de máxima tensión.
La Finalissima que nunca llegó a disputarse acabará celebrándose en el mayor escenario posible: la final del Mundial, con el esloveno como árbitro principal.
A Argentina solo le pitó en una ocasión: en la derrota en Qatar ante Arabia Saudí (1-2, última caída mundialista de la albiceleste).
A España la ha pitado en cinco ocasiones: 2-2 ante Colombia (2017), 0-0 ante Suecia en el debut de la Euro 2020, 2-1 a Italia en las semifinales de la Nations de 2023 y dos veces en la pasada Eurocopa: el 1-0 a Italia en Gelsenkirchen y la victoria 2-1 ante Francia en semifinales. La Selección no sabe lo que es perder con él.
Tomado de : elespanol.com