Este viernes una juez de Bogotá superó la etapa de acreditación de víctimas en el juicio al expresidente, Álvaro Uribe por presunta manipulación de testigos. Pese a las solicitudes del abogado, Jaime Granados, defensor de Uribe, para que fueran rechazados los postulantes, la juez decidió incluirlos para que, a través de sus testimonios, demuestren por qué sufrieron daño a manos del líder del Centro Democrático.
El primero en ser incluido fue el senador, Iván Cepeda, uno de los principales actores en este proceso penal. Un desencuentro el expresidente en el año 20004, dio origen al actual lío judicial.
Advirtió la juez que sin comprometer la presunción de inocencia del expresidente, existen indicios del daño causado al senador, Iván Cepeda, con el plan para relacionarlo con conductas ilegales, por lo cual le dio la calidad de víctima.
«Hubo un daño concreto causado con los actos desplegados por el procesado, buscando afectar el buen nombre e integridad normal del senador dado que estaba dirigido a relacionarlo con la comisión en conductas delictivas”, afirmó la juez.
Las otras víctimas acreditadas son el exfiscal, Eduardo Montealegre, el ex vicefiscal, Jorge Perdomo y Deyanira Gómez, la exesposa de Juan Guillermo Monsalve, el considerado testigo estrella contra el expresidente.
En el caso de la señora Deyanira, la juez explicó que hay mérito para considerar que sufrió y padeció acoso por parte del expresidente y sus abogados, lo que la llevó a exiliarse en Canadá con sus hijos.
“Así las cosas se reconoce la condición de víctimas del señor Iván Cepeda Castro, que en este evento está siendo representado por el doctor Reinaldo Villalba, la condición de víctima de Deyanira Sarmiento, representada por el doctor Miguel Ángel del Río y de los doctores José Fernando Perdomo y Eduardo Montealegre”, dijo la juez.
Para el abogado defensor, exceptuando al senador Cepeda, no hay fundamento para el reconocimiento de las víctimas a la vez que advirtió que “resultan difusas las consideraciones para advertir que se convirtieron en víctimas de las actuaciones que, ni siquiera se han probado.
