Se trata de una vacuna desarrollada en Reino Unido por la Universidad de Oxford en asociación con AstraZeneca y una china que ha recibido luz verde para ser utilizada en el ejército del país asiático.
Dos vacunas contra COVID-19, una británica y una china, mostraron ser seguras para los pacientes y produjeron una respuesta inmunitaria, según resultados de los ensayos clínicos publicados en la revista médica The Lancet este lunes (20.07.2020).
La vacuna británica, desarrollada por la Universidad de Oxford en asociación con AstraZeneca y nombrada AZD1222, generó «una fuerte respuesta inmunitaria» en un ensayo con más de 1.000 pacientes.
«Todavía queda mucho trabajo por hacer antes de que podamos confirmar si nuestra vacuna ayudará a manejar la pandemia de COVID-19, pero estos resultados iniciales son prometedores», dijo Sarah Gilbert, investigadora de la universidad.
«Aún no sabemos cuán fuerte es la respuesta inmune que debemos provocar para proteger eficazmente contra la infección por SARS-CoV-2», agregó.
Vacuna creada en China también provoca anticuerpos
La vacuna china, desarrollada por Cansino Biologics y bautizada Ad5-nCOV, también provocó una fuerte reacción de anticuerpos en otro ensayo en la mayoría de los aproximadamente 500 participantes, según la revista.
Si bien esta vacuna de CanSino aún no ha comenzado los ensayos clínicos a gran escala en etapas tardías para evaluar cuán bien funciona para evitar que las personas se infecten, ha recibido luz verde para ser utilizada en el ejército de China.
Tanto la vacuna de Oxford como la de CanSino están basadas en un adenavirus modificado que no se replica, lo que las convierte en más seguras, en especial para los pacientes más frágiles
Ninguno de estos dos ensayos generó efectos indeseables graves. Los efectos secundarios más observados fueron fiebre, fatiga, y dolor en el punto de inyección de la vacuna.
Los acusan de “estafa” y fraude procesal. Además solicitan que se investigue qué relación hay entre los empresarios paisas con alias el Arquitecto, quien después denunció que un alto oficial de la Policía lo habría obligado a dar un falso testimonio para que el acreedor de la deuda fuese incluido en la ‘lista Clinton’.
Un proceso que puso en marcha una compañía norteamericana, Proglobal Group, representada por el servidor federal Francisco Javier Neri, hoy tiene en serios aprietos a Sergio Fajardo Valderrama y a todos sus hermanos, agrupados en la firma Fajardo Moreno S.A.S.
EL HOME NOTICIAS pudo establecer que en contra de la familia de los empresarios antioqueños existe un expediente federal en el Distrito de Columbia (Federal Indictment and Arrests) por supuesto fraude procesal, que al parecer se habría gestado desde la Fiscalía General de la Nación.
Además, en este mismo caso se solicita se investigue la posible relación del grupo económico Fajardo Moreno con Pedro Antonio Bermúdez Suaza, alias el Arquitecto, señalado por las autoridades de nexos con el ‘capo’ mexicano Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán y Hernando Gómez Bustamante, alias Rasguño.
Esta acusación está relacionada con posibles irregularidades que se habrían cometido para no pagar una deuda millonaria, de unos 34.000 millones de pesos. A los Fajardo Moreno se les exige desde Estados Unidos el pago de 13 años de intereses al 1,75 por ciento, con los que la obligación llega a superar los 100.000 millones de pesos.
Los hechos por los que se hacen serias acusaciones en contra de Sergio Fajardo y sus hermanos empiezan en febrero del 2007 con la compra de unos predios denominados ‘Los Silos’, ubicados en Medellín, Antioquia.
Estos eran de propiedad de CMS-Broker El Agrario, con los que para entonces se hace la millonaria negociación con los Fajardo Moreno. En la adquisición los compradores no solo ofrecen dinero en efectivo, también unas propiedades como parte de pago en Panamá y Colombia.
Al parecer, de acuerdo con la denuncia, la firma antioqueña ofreció unos apartamentos en unos proyectos que no existieron, nunca fueron construidos, con el agravante de que los Fajardo vendieron los lotes en los que supuestamente estos serían edificados.
«Los Fajardo Moreno los vendieron cometiendo el ilícito de estafa, puesto que venden el lote en el que supuestamente se construirían los inmuebles ya comprometidos”, se lee en la denuncia.
EL HOME NOTICIAS contactó en Estados Unidos a Francisco Javier Neri, el denunciante, aparece como apoderado del acreedor, quien aseguró que antes de ampararse en la justicia se puso en contacto con Sergio Fajardo, uno de los socios de la firma deudora, para que hubiese un acuerdo beneficioso para las partes.
“Le propuse a Fajardo un arreglo amigable, lo hice porque me simpatizaba como político. Pero ahora deploro haber creído en su buena fe, que haya sido desatendido y tal vez subestimado ante mí sana pretensión”, manifestó Neri.
Se precisa que los Fajardo abonaron a la deuda 15.000 millones de pesos y después hubo otro abono de 1.000 millones. Es decir, que los deudores pagaron 16.000 millones de pesos de 50.000 global del negocio.
Todo quedó suscrito en un pagaré, en el que firman todos los socios, incluso Sergio Fajardo, aseguró Neri. Es decir, que los Fajardo se comprometieron con el pago del saldo de 34.000 millones de pesos.
Francisco Neri notificó del asunto a la Fiscalía General de la Nación y a la Embajada de Washington en Bogotá, para que esta a su vez lo remita al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
En el documento se habla de graves irregularidades, tales como de un factible fraude procesal, de haber desarrollado ante el ente investigador en Colombia una figura jurídica con soportes falsos aprovechando que supuestamente el representante legal de la empresa CMS-Broker El Agrario, Diego Aristizabal Mejía, era mencionado en la ‘lista Clinton’.
De acuerdo con el documento en poder de las autoridades colombianas y estadounidenses los Fajardo radicaron en la Fiscalía un derecho de petición, consultaron de que estando el acreedor, Aristizabal Mejía, en el listado emitido por la Oficina de Control de Activos Extranjero (OFAC) no se tendría que seguir pagando la obligación contraída.
Sin embargo, esta condición no es aplicable en un caso como este, en cuya negociación participaron únicamente empresarios colombianos. En las objeciones que da a conocer la OFAC se precisa que se aplica justamente a empresas y ciudadanos estadounidenses.
Pero lo que sorprende, precisa la denuncia, fue la respuesta que dio entonces la Fiscalía General de la Nación, que ordenó a los Fajardo que entregaran en depósito los bienes que habían ofrecido como garantía de pago.
“Una vez aclarada la situación del acreedor fueran entonces entregadas a estos”, se lee en la respuesta de la Fiscalía. Los abogados del acreedor precisan que con esta decisión la fiscal que asumió el caso cometió el delito de prevaricato por omisión.
En julio del año pasado se conoció una respuesta de la OFAC en la que se aclara que había sido removido de su lista de sanciones al ciudadano Diego Aristizabal Mejía, después de que fuera sometido “a un proceso administrativo de revisión y de haber presentado suficientes evidencias de no tener ningún tipo de nexos con empresas vinculadas con el narcotráfico”.
Pero cuando la empresa fue a reclamar los supuestos bienes en depósito estos ya habían sido vendidos, por más de 100.000 millones de pesos. Es más, que varios de estos inmuebles nunca existieron. Es aquí donde se presume el fraude.
“La Fiscalía General de la Nación nos tiene que responder, porque ellos convirtieron al Estado colombiano en garante de la deuda de los Fajardo Moreno después de cometer un exabrupto judicial”.
Un alto oficial de la Policía es denunciado
Se cuenta en este proceso que para que el empresario Diego Aristizabal Mejía fuese vinculado a la ‘lista Clinton’ se necesitó del testimonio de Pedro Antonio Bermúdez Suaza, alias el Arquitecto, quien después reconoció que hizo falsos señalamientos.
Pero lo grave del asunto es que después manifestó que un alto oficial de la Policía Nacional lo habría obligado a declarar en contra de Aristizabal Mejía, con la premisa de que si no lo hacía lo llevaría a la cárcel.
“Bermúdez Suaza fue forzado por un alto oficial de la Policía Nacional, para que declarara en contra del empresario, un hecho que está ya en conocimiento de la Fiscalía y del Departamento del Tesoro”.
Este domingo 19 de julio el Ministerio de Salud confirmó 6.578 contagiados con COVID-19 en las últimas 24 horas. La cifra nacional pasó de 190.700 a 197.278.
Las zonas del país que presentaron más aumento de casos de coronavirus en el último día fueron: Bogotá (2.867), Antioquia (959), Barranquilla (358), Atlántico (294) y Valle (221).
220 personas murieron por esa enfermedad, ocho menos que las 228 que se presentaron en el reporte del día anterior. El total de muertos en Colombia por COVID-19 pasó de 6.516 a 6.736.
En el último día, 5.957 personas le ganaron la batalla al coronavirus. De tal manera que el número de recuperados en Colombia ya es de 91.793. Lo anterior quiere decir que actualmente hay 98.355casos activos.
En las últimas 24 horas se procesaron 24.079 pruebas.
Este domingo 19 de julio el Ministerio de Salud confirmó 6.578 contagiados con COVID-19 en las últimas 24 horas. La cifra nacional pasó de 190.700 a 197.278.
Las zonas del país que presentaron más aumento de casos de coronavirus en el último día fueron: Bogotá (2.867), Antioquia (959), Barranquilla (358), Atlántico (294) y Valle (221).
220 personas murieron por esa enfermedad, ocho menos que las 228 que se presentaron en el reporte del día anterior. El total de muertos en Colombia por COVID-19 pasó de 6.516 a 6.736.
En el último día, 5.957 personas le ganaron la batalla al coronavirus. De tal manera que el número de recuperados en Colombia ya es de 91.793. Lo anterior quiere decir que actualmente hay 98.355casos activos.
En las últimas 24 horas se procesaron 24.079 pruebas.
Más de 596 000 personas han muerto en el mundo por covid-19 desde diciembre del 2019 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtiera la aparición de un ‘misterioso brote de neumonía’ que posteriormente fue llamada covid-19. La pandemia que surgió en China ha confinado a millones de personas en todo el mundo, pero una prueba de saliva podría ayudar a repeler el virus y frenar el avance de su propagación. En la actualidad las pruebas que más se utilizan para diagnosticar personas con el virus son las pruebas rápidas que se toman en sangre y las PCR que se realizan con una muestra de la mucosa que se toma introduciendo un hisopo en el fondo de la garganta y dentro de la nariz. Pero, la mayor parte del tiempo, las personas que tienen resultados positivos en pruebas de coronavirus no presentan síntomas. Por lo tanto, no saben que son portadores del virus causante de la enfermedad, el SARS-CoV-2 y continúan propagando la enfermedad.
Es aquí donde entran las nuevas pruebas de saliva. Investigadores de la Universidad de Southampton, en Inglaterra, ya se encuentran realizando experimentos con esta nueva manera de detectar el covid-19. Esta investigación se realiza para conseguir una forma rápida, ágil y confiable de hacer la prueba de coronavirus. “Las glándulas salivares son el primer lugar del cuerpo que infecta el virus. Parece ser que las personas registran positivo en su saliva antes que en el resto de los ductos respiratorios.», señala Keith Godfrey, uno de los coordinadores del experimento en la Universidad de Southampton en una entrevista con la BBC. Para los investigadores estas pruebas permitirían detectar el virus en los estados primarios de la infección, pero su éxito depende de la efectividad que tengan para detectar el covid-19.
Si estas investigaciones funcionan, toda la ciudad de Southampton, que tiene más de 250 000 personas, podría tener acceso a pruebas de saliva semanales. La aplicación de pruebas continua y la obtención de resultados rápidos podría ayudar a frenar el avance de la pandemia. Según la BBC esto funcionaría así: “Haces tu prueba de saliva y la envías. En el lapso de 24 horas recibes el resultado. Si es positivo, tú y tu familia tendrían que entrar en aislamiento. Los restaurantes y otros sitios públicos podrían solicitar evidencia de resultados negativos recientes antes de permitir la entrada de clientes”, concluye el medio de comunicación británico.
Más de 596 000 personas han muerto en el mundo por covid-19 desde diciembre del 2019 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtiera la aparición de un ‘misterioso brote de neumonía’ que posteriormente fue llamada covid-19. La pandemia que surgió en China ha confinado a millones de personas en todo el mundo, pero una prueba de saliva podría ayudar a repeler el virus y frenar el avance de su propagación. En la actualidad las pruebas que más se utilizan para diagnosticar personas con el virus son las pruebas rápidas que se toman en sangre y las PCR que se realizan con una muestra de la mucosa que se toma introduciendo un hisopo en el fondo de la garganta y dentro de la nariz. Pero, la mayor parte del tiempo, las personas que tienen resultados positivos en pruebas de coronavirus no presentan síntomas. Por lo tanto, no saben que son portadores del virus causante de la enfermedad, el SARS-CoV-2 y continúan propagando la enfermedad.
Es aquí donde entran las nuevas pruebas de saliva. Investigadores de la Universidad de Southampton, en Inglaterra, ya se encuentran realizando experimentos con esta nueva manera de detectar el covid-19. Esta investigación se realiza para conseguir una forma rápida, ágil y confiable de hacer la prueba de coronavirus. “Las glándulas salivares son el primer lugar del cuerpo que infecta el virus. Parece ser que las personas registran positivo en su saliva antes que en el resto de los ductos respiratorios.», señala Keith Godfrey, uno de los coordinadores del experimento en la Universidad de Southampton en una entrevista con la BBC. Para los investigadores estas pruebas permitirían detectar el virus en los estados primarios de la infección, pero su éxito depende de la efectividad que tengan para detectar el covid-19.
Si estas investigaciones funcionan, toda la ciudad de Southampton, que tiene más de 250 000 personas, podría tener acceso a pruebas de saliva semanales. La aplicación de pruebas continua y la obtención de resultados rápidos podría ayudar a frenar el avance de la pandemia. Según la BBC esto funcionaría así: “Haces tu prueba de saliva y la envías. En el lapso de 24 horas recibes el resultado. Si es positivo, tú y tu familia tendrían que entrar en aislamiento. Los restaurantes y otros sitios públicos podrían solicitar evidencia de resultados negativos recientes antes de permitir la entrada de clientes”, concluye el medio de comunicación británico.
Este sábado 18 de julio el Ministerio de Salud confirmó 8.560 contagiados con COVID-19 en las últimas 24 horas. La cifra nacional pasó de 182.140 a 190.700.
Las zonas del país que presentaron más aumento de casos de coronavirus en el último día fueron: Barranquilla (1.527),Bogotá (1.478), Antioquia (1.353), Valle (644) y Atlántico (625).
228 personas murieron por esa enfermedad, 31 menos que las 259 que se presentaron en el reporte del día anterior. El total de muertos en Colombia por COVID-19 pasó de 6.288 a 6.516.
En el último día, 5.199 personas le ganaron la batalla al coronavirus. De tal manera que el número de recuperados en Colombia ya es de 85.836. Lo anterior quiere decir que actualmente hay 97.958casos activos.
Este sábado 18 de julio el Ministerio de Salud confirmó 8.560 contagiados con COVID-19 en las últimas 24 horas. La cifra nacional pasó de 182.140 a 190.700.
Las zonas del país que presentaron más aumento de casos de coronavirus en el último día fueron: Barranquilla (1.527),Bogotá (1.478), Antioquia (1.353), Valle (644) y Atlántico (625).
228 personas murieron por esa enfermedad, 31 menos que las 259 que se presentaron en el reporte del día anterior. El total de muertos en Colombia por COVID-19 pasó de 6.288 a 6.516.
En el último día, 5.199 personas le ganaron la batalla al coronavirus. De tal manera que el número de recuperados en Colombia ya es de 85.836. Lo anterior quiere decir que actualmente hay 97.958casos activos.
Lo dijo el jefe de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses, el médico Francis Collins, y afirmó que el mundo “ha sido testigo de un nivel de cooperación sin precedentes entre la industria privada y las agencias gubernamentales que buscan urgentemente una vacuna contra el devastador virus”
No es frecuente que alguien escuche la palabra “pandemia” e “inspiración” en la misma oración. Pero para el director de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. (NIH por sus siglas en inglés), doctor Francis Collins, “a pesar de todo el sufrimiento y la pena que la COVID-19 ha causado en todo el mundo, al menos el mundo ha sido testigo de un nivel de cooperación sin precedentes entre la industria privada y las agencias gubernamentales que buscan urgentemente una vacuna contra el devastador virus”.
“Nunca hemos tenido este nivel de cooperación antes. En este caso, supongo que la pandemia global nos ha inspirado a hacer cosas que tal vez deberíamos haber hecho antes“, dijo a la revista Time Collins. “Espero que no dejemos que se desmorone cuando superemos esto”, agregó.
El prestigioso genetista ha tenido una visión de primera mano de cómo esta gigantesca coalición se unió para acelerar lo que normalmente conlleva un ritmo glacial en el desarrollo de cualquier tratamiento nuevo. Como jefe del centro de investigación médica más grande del mundo, supervisa de cerca el progreso científico detallado del esfuerzo y, como uno de los funcionarios de salud de más alto rango en Estados Unidos, con frecuencia se comunica con la Administración y el Congreso del presidente Donald Trump como también con el gobierno federal. El Gobierno intenta eliminar todos los baches de velocidad administrativos o burocráticos habituales que pueden retrasar una vacuna. Para poner en perspectiva la magnitud del rango de Collins, él es el jefe del doctor Anthony Fauci.
En una conversación con la corresponsal nacional de salud de Time, Alice Park, Collins afirmó que comparte el “optimismo cauteloso” de Fauci de que una vacuna podría estar disponible para fin d oe año. “Los datos de la Fase I parecen realmente alentadores de que estas son vacunas que generan fuertes respuestas de anticuerpos”, dijo, refiriéndose al primero de lo que generalmente son tres ensayos en el desarrollo de vacunas, en el que un pequeño número de personas recibe un tratamiento de prueba.
Para que ese objetivo sea factible, los NIH convocaron una alianza sin precedentes llamada “Acelerar las Intervenciones y Vacunas Terapéuticas COVID-19”, o ACTIV por sus siglas en inglés, que reúne a 7 agencias gubernamentales, 20 compañías farmacéuticas y de biotecnología, y 4 organizaciones sin fines de lucro principales, mucho más capacidad intelectual colectiva de la que alguna vez se haya reunido bajo un mismo paraguas en circunstancias similares. Como co-presidente de ACTIV, Collins manifestó que, “según su propio cálculo, está trabajando 100 horas a la semana, un nivel superior a su metabolismo normal de 90, para examinar docenas de líneas de investigación y enfocar los recursos del Gobierno en lo más seguro. y los esfuerzos más prometedores”.
Cuando la coalición se reunió por primera vez, Collins sostuvo: “Hicimos una lista de todas las ideas que existían, había más de 400, no es posible realizar ensayos clínicos con 400 compuestos diferentes, por lo que hay que decidir cuáles son más importantes”.
Esto incluyó 50 vacunas candidatas que tuvieron que reducirse a los esfuerzos más prometedores que representaban el menor riesgo para los pacientes. Por ejemplo, ACTIV no está considerando lo que se conoce como vacunas de “virus muertos”, que introducen versiones debilitadas “inactivadas” del virus que el sistema inmunitario del cuerpo puede aprender a combatir, pero con un riesgo no despreciable de infectar al paciente, como sucede por ejemplo con la vacuna Sabin, contra la poliomielitis.
El experto también abordó las preocupaciones de que la rapidez del proceso de producción de la vacuna podría comprometer la seguridad del producto final. “La forma en que esto va tan rápido no compromete el rigor de esos ensayos definitivos que dirán si una vacuna funciona o no”, dijo. “Se trata de omitir algunos de esos pasos burocráticos y los largos retrasos” entre las fases de prueba.
Una pregunta inminente, desde una gran altitud, es cómo el Gobierno de los EE. UU. podría haber estado mejor preparado para responder rápidamente a la pandemia y, por otro lado, si las lecciones aprendidas de COVID-19 pueden consagrarse para futuras crisis de salud.
Ante este cuestionamiento, el funcionario precisó: “Esto surge cada vez que hay una pandemia, y siempre existe la sensación de que comienzan a mejorar un poco, ‘está bien, esta vez vamos a mantener nuestra preparación y vamos a estar preparados para la próxima uno’”.
Lo que no quiere decir que los NIH y sus muchos aliados comenzaran desde cero: “Tomemos, por ejemplo, la vacuna que está más avanzada en este momento para COVID-19: se construyó sobre la experiencia de tratar de hacer una vacuna similar para el SARS y el MERS”, y explicó, que ambos caen bajo la definición amplia de un “coronavirus” – de ahí la descripción común de COVID-19 como “novela”.
“Ahora con un coronavirus diferente, saber exactamente qué pasos tomar es imposible, es por esto que se comenzó tan rápido”, declaró Collins y añadió: “Pero creo que también es justo decir que podríamos haber estado en un lugar mejor si hubiéramos esperado que podía ser inminente una pandemia mundial; tal vez aprendamos las lecciones un poco mejor y evitemos volver a caer en la complacencia en 2021 y 2022”.
Se podría decir que Collins está en una posición única para enfrentar los inevitables enfrentamientos entre los líderes políticos y la medicina. Tiene un doctorado en química y un doctorado médico, pero también ha servido en el Gobierno durante 27 años, más notablemente, varios años antes de ser designado para dirigir los NIH por el presidente Barack Obama en 2009, como el líder del Proyecto Genoma Humano, que “tuvo sus propios momentos de ser contencioso y controversial”, según él mismo especificó.
Lo dijo el jefe de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses, el médico Francis Collins, y afirmó que el mundo “ha sido testigo de un nivel de cooperación sin precedentes entre la industria privada y las agencias gubernamentales que buscan urgentemente una vacuna contra el devastador virus”
No es frecuente que alguien escuche la palabra “pandemia” e “inspiración” en la misma oración. Pero para el director de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. (NIH por sus siglas en inglés), doctor Francis Collins, “a pesar de todo el sufrimiento y la pena que la COVID-19 ha causado en todo el mundo, al menos el mundo ha sido testigo de un nivel de cooperación sin precedentes entre la industria privada y las agencias gubernamentales que buscan urgentemente una vacuna contra el devastador virus”.
“Nunca hemos tenido este nivel de cooperación antes. En este caso, supongo que la pandemia global nos ha inspirado a hacer cosas que tal vez deberíamos haber hecho antes“, dijo a la revista Time Collins. “Espero que no dejemos que se desmorone cuando superemos esto”, agregó.
El prestigioso genetista ha tenido una visión de primera mano de cómo esta gigantesca coalición se unió para acelerar lo que normalmente conlleva un ritmo glacial en el desarrollo de cualquier tratamiento nuevo. Como jefe del centro de investigación médica más grande del mundo, supervisa de cerca el progreso científico detallado del esfuerzo y, como uno de los funcionarios de salud de más alto rango en Estados Unidos, con frecuencia se comunica con la Administración y el Congreso del presidente Donald Trump como también con el gobierno federal. El Gobierno intenta eliminar todos los baches de velocidad administrativos o burocráticos habituales que pueden retrasar una vacuna. Para poner en perspectiva la magnitud del rango de Collins, él es el jefe del doctor Anthony Fauci.
En una conversación con la corresponsal nacional de salud de Time, Alice Park, Collins afirmó que comparte el “optimismo cauteloso” de Fauci de que una vacuna podría estar disponible para fin d oe año. “Los datos de la Fase I parecen realmente alentadores de que estas son vacunas que generan fuertes respuestas de anticuerpos”, dijo, refiriéndose al primero de lo que generalmente son tres ensayos en el desarrollo de vacunas, en el que un pequeño número de personas recibe un tratamiento de prueba.
Para que ese objetivo sea factible, los NIH convocaron una alianza sin precedentes llamada “Acelerar las Intervenciones y Vacunas Terapéuticas COVID-19”, o ACTIV por sus siglas en inglés, que reúne a 7 agencias gubernamentales, 20 compañías farmacéuticas y de biotecnología, y 4 organizaciones sin fines de lucro principales, mucho más capacidad intelectual colectiva de la que alguna vez se haya reunido bajo un mismo paraguas en circunstancias similares. Como co-presidente de ACTIV, Collins manifestó que, “según su propio cálculo, está trabajando 100 horas a la semana, un nivel superior a su metabolismo normal de 90, para examinar docenas de líneas de investigación y enfocar los recursos del Gobierno en lo más seguro. y los esfuerzos más prometedores”.
Cuando la coalición se reunió por primera vez, Collins sostuvo: “Hicimos una lista de todas las ideas que existían, había más de 400, no es posible realizar ensayos clínicos con 400 compuestos diferentes, por lo que hay que decidir cuáles son más importantes”.
Esto incluyó 50 vacunas candidatas que tuvieron que reducirse a los esfuerzos más prometedores que representaban el menor riesgo para los pacientes. Por ejemplo, ACTIV no está considerando lo que se conoce como vacunas de “virus muertos”, que introducen versiones debilitadas “inactivadas” del virus que el sistema inmunitario del cuerpo puede aprender a combatir, pero con un riesgo no despreciable de infectar al paciente, como sucede por ejemplo con la vacuna Sabin, contra la poliomielitis.
El experto también abordó las preocupaciones de que la rapidez del proceso de producción de la vacuna podría comprometer la seguridad del producto final. “La forma en que esto va tan rápido no compromete el rigor de esos ensayos definitivos que dirán si una vacuna funciona o no”, dijo. “Se trata de omitir algunos de esos pasos burocráticos y los largos retrasos” entre las fases de prueba.
Una pregunta inminente, desde una gran altitud, es cómo el Gobierno de los EE. UU. podría haber estado mejor preparado para responder rápidamente a la pandemia y, por otro lado, si las lecciones aprendidas de COVID-19 pueden consagrarse para futuras crisis de salud.
Ante este cuestionamiento, el funcionario precisó: “Esto surge cada vez que hay una pandemia, y siempre existe la sensación de que comienzan a mejorar un poco, ‘está bien, esta vez vamos a mantener nuestra preparación y vamos a estar preparados para la próxima uno’”.
Lo que no quiere decir que los NIH y sus muchos aliados comenzaran desde cero: “Tomemos, por ejemplo, la vacuna que está más avanzada en este momento para COVID-19: se construyó sobre la experiencia de tratar de hacer una vacuna similar para el SARS y el MERS”, y explicó, que ambos caen bajo la definición amplia de un “coronavirus” – de ahí la descripción común de COVID-19 como “novela”.
“Ahora con un coronavirus diferente, saber exactamente qué pasos tomar es imposible, es por esto que se comenzó tan rápido”, declaró Collins y añadió: “Pero creo que también es justo decir que podríamos haber estado en un lugar mejor si hubiéramos esperado que podía ser inminente una pandemia mundial; tal vez aprendamos las lecciones un poco mejor y evitemos volver a caer en la complacencia en 2021 y 2022”.
Se podría decir que Collins está en una posición única para enfrentar los inevitables enfrentamientos entre los líderes políticos y la medicina. Tiene un doctorado en química y un doctorado médico, pero también ha servido en el Gobierno durante 27 años, más notablemente, varios años antes de ser designado para dirigir los NIH por el presidente Barack Obama en 2009, como el líder del Proyecto Genoma Humano, que “tuvo sus propios momentos de ser contencioso y controversial”, según él mismo especificó.