Una revelación de Caracol Radio ha sacudido a la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC): el avión Hércules FAC 1016, que se precipitó a tierra el pasado 23 de marzo en Puerto Leguízamo, no contaba con póliza de seguro vigente. El siniestro, que dejó un saldo de 69 fallecidos y 57 heridos, es calificado como la peor tragedia aérea reciente de las Fuerzas Militares.
Documentos reservados indican que la FAC había advertido desde enero de 2026 sobre un déficit de $258.000 millones para asegurar la totalidad de sus aeronaves. Debido a esta falta de recursos, el Estado optó por un amparo limitado, dejando fuera de cobertura al C-130 accidentado. Pese a que el Gobierno conocía el riesgo operativo de volar sin respaldo económico, las partidas necesarias nunca fueron asignadas.
En la aeronave viajaban 126 personas, entre militares y policías, cuando se incendió tras el impacto segundos después del despegue. Este hallazgo administrativo pone ahora en el ojo del huracán la gestión de recursos para la defensa y la seguridad de las tropas en misiones de transporte.
