Lo que prometía ser el inicio de una vida juntos terminó en una tragedia que conmociona a la capital antioqueña. Selene Roldán Blandón, una joven de 25 años que hace apenas unos días celebraba su matrimonio, fue víctima de un atroz crimen presuntamente a manos de su esposo, quien tras el ataque habría intentado ocultar las evidencias prendiendo fuego a su vivienda.
La emergencia fue alertada por los vecinos del sector, quienes notaron una densa columna de humo que emanaba de la casa de la pareja. Al ingresar, las autoridades hallaron el cuerpo de la joven, mientras que el principal sospechoso —su compañero sentimental— ya había abandonado el lugar con rumbo desconocido. Según las primeras hipótesis, el hombre habría incinerado el inmueble tras cometer el feminicidio para borrar los rastros de la agresión.
En redes sociales, Selene irradiaba la felicidad de una mujer que cumplía el sueño de llegar al altar. Sus últimas publicaciones, vestida de novia y compartiendo mensajes de «amor eterno», contrastan dolorosamente con el desenlace reportado por sus allegados. Su familia la describe como una joven estudiosa, llena de proyectos y profundamente querida por su comunidad.
La madre y familiares de la víctima han hecho un llamado urgente a la Fiscalía y a la Policía Metropolitana para que agilicen la captura del presunto agresor. Este caso vuelve a encender las alarmas sobre los niveles de violencia contra la mujer en la región, donde el hogar, irónicamente, se convirtió en el escenario de una tragedia irreparable.
