Lo que inició durante las primeras horas del 14 de octubre de 2026 como una movilización pacífica en el centro de Ibagué terminó convirtiéndose en un escenario de tensión y choques entre manifestantes y unidades antidisturbios de la Policía Nacional. La marcha, que reunió a miles de personas pertenecientes a organizaciones sindicales como la CUT y Simatol, así como a colectivos de la Universidad del Tolima y gremios de educadores, partió desde la Casa del Maestro para manifestar su rechazo a diversas decisiones del Gobierno Nacional. El recorrido transcurrió con normalidad, enmarcado en expresiones culturales y arengas, hasta llegar cerca del mediodía a la plazoleta Manuel Murillo Toro, punto central de concentración donde la multitud comenzó a dispersarse paulatinamente.
Sin embargo, el panorama cambió drásticamente hacia las 2:00 de la tarde. El desencadenante de los altercados se produjo cuando un grupo de jóvenes colocó pañoletas rojas sobre el busto del expresidente Manuel Murillo Toro, hecho que motivó el despliegue inmediato de la fuerza pública para intervenir en el lugar. La acción policial desató fuertes enfrentamientos que transformaron el espacio público en un punto de confrontación directos entre ciudadanos y uniformados.
Registros en video captaron momentos de alta fricción, entre los cuales se observa a un hombre empuñando un arma blanca para amenazar a los agentes antes de ser reducido y detenido. Asimismo, se registraron forcejeos y agresiones mutuas cuando varios asistentes intentaron evitar las aprehensiones de otros manifestantes. En las mismas grabaciones quedaron evidenciadas actuaciones policiales cuestionables, incluyendo agresiones a manifestantes y el momento en que una mujer fue derribada al suelo durante los procedimientos.
Tras varios minutos de zozobra, la intensidad de los disturbios disminuyó y los manifestantes terminaron por abandonar el sector. De manera preliminar se reportó la detención de al menos tres personas durante los altercados. Hasta el momento, ni la Alcaldía de Ibagué ni la Policía Metropolitana han entregado un consolidado oficial que precise el saldo total de lesionados, el número exacto de capturados o la evaluación de los daños materiales en los bienes públicos del centro de la ciudad.