El doloroso siniestro vial que cobró la vida de 17 personas, en su mayoría jóvenes recién graduados del Liceo Antioqueño de Bello, ha generado una fuerte controversia entre las familias de las víctimas y la empresa transportadora, Precoltur.
A través de un comunicado, Precoltur rompió el silencio y aseguró que el bus siniestrado en el Nordeste antioqueño «tenía todo al día», incluyendo la revisión técnico-mecánica vigente y el cumplimiento de todas las exigencias de ley. La compañía afirmó estar colaborando totalmente con la justicia para esclarecer las causas del vehículo al abismo.
Sin embargo, esta defensa contrasta fuertemente con las graves denuncias de los familiares. Las familias han asegurado a los medios que los jóvenes habían alertado sobre la existencia de supuestas fallas mecánicas durante el trayecto, información que de ser confirmada, pondría en entredicho las afirmaciones de la empresa.
Precoltur ha instado a no sacar conclusiones anticipadas, argumentando que solo el dictamen oficial de las autoridades determinará la causa real del trágico siniestro.
La compañía finalizó enviando condolencias a las familias en duelo y asegurando que acompaña a los 15 heridos que reciben atención médica. La clave para resolver el debate reposa ahora en los peritos de Tránsito y la Fiscalía, cuyo dictamen será el único que podrá confirmar si la causa del accidente fue una falla del vehículo o alguna otra circunstancia.

