Por Domingo Cogollo Narváez
El uso de las gorras o cachuchas en climas cálidos, como el Sinú y la misma Región Caribe colombiana, es una costumbre. Su utilización, en estas tierras, a veces es combinada con el famoso sombrero Vueltiao Zenú.
Y es que por lo regular la gorra la utilizan para protegerse de la luz solar y la luz eléctrica o para practicar algún deporte como el béisbol o tenis.
En ese contexto, cuenta la historia, que el origen y uso de estos atuendos, se remonta a épocas de hace 5 mil años, en diferentes culturas y civilizaciones hasta llegar a sociedades más avanzadas como la egipcia y la persa.
En aquellos tiempos, fabricaban dichas prendas con hojas de árboles o pieles de animales. Incluso, a veces utilizaban troncos de árboles para darles mayor consistencia.
Pero el surgimiento de las gorras modernas como tal, similares a las que se usan hoy en día, lo ubican algunos historiadores e investigadores en el siglo XIX.
Sin embargo, la tesis más consolidada, y que tiene mayor aceptación entre el público, es que el uso popular de las gorras se debe al béisbol.
En ese sentido, ha habido distintas teorías sobre el supuesto origen de la gorra (dentro del ámbito del deporte de los bates y las manillas).
Uno de los hechos que tiene más fuerza, es sin duda alguna el protagonizado por el equipo de béisbol Brooklyn Excelsiors en la década de 1860. Gracias a esta novena, su utilización empezó a popularizarse (dando incluso, lugar a su uso militar).
Se dice de la misma manera, que hace más de un siglo, los militares comenzaron a utilizar boinas, que es otro tipo de gorras.
En cuanto a las boinas hay que precisar que, han sido famosas las utilizadas por el poeta chileno Pablo Neruda y guerrillero argentino Ernesto ‘Che’ Guevara.
Pero las gorras casi siempre han sido usadas por beisbolistas o por militares. De unos años para acá, estas prendas aparecen en las cabezas de mandatarios que ocupan importantes cargos en sus regiones.
En Colombia son muchos los mandatarios que por diferentes motivos utilizan gorras. Algunas veces para protegerse del sol, o porque tienen algún problema de calvicie, y no quieren que nadie se dé cuenta de ese hecho.
Hace poco salieron en un acto público, con gorras, los presidentes de Colombia, Gustavo Petro Urrego y de Venezuela, Nicolás Maduro Moros. También fueron vistos, en otro escenario, Petro y Luiz Inácio Lula Da Silva, este último presidente de Brasil.
Pero en el ámbito local, de igual manera, hay mandatarios que utilizan gorras: el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara y los alcaldes de Montería y Lorica, Hugo Kerguelén García y Carlos Mario Manzur, respectivamente. Estos, casi no se las quitan esas prendas.
En años anteriores, ya la había usado el exalcalde de Montería y actual senador de la República, Marcos Daniel Pineda García.
Pero mucho antes, la había usado el exalcalde de Cotorra, Mario Nisperuza Moreno, (q.e.p.d). Nisperuza, quizás fue de los primeros mandatarios en utilizar gorra, (tanto así, que le decían “el hombre de la gorrita”).
También vale la pena recordar que, el tres veces alcalde de Barranquilla, Alejandro Char Chaljub, no se quita la gorra para nada. Algunas personas allegadas a él, aseguran jocosamente, que no se la quita ni para dormir.