El escenario político colombiano suma una nueva tensión de cara a la segunda vuelta presidencial. Iván Cepeda, candidato de la coalición Pacto Histórico, rechazó la invitación para asistir al debate frente a su oponente, el abogado y empresario Abelardo de la Espriella, el cual estaba programado para el próximo martes 9 de junio a las 7:00 p. m. por la revista Semana. Aunque inicialmente el líder progresista se había mostrado abierto a la confrontación de ideas, condicionó su participación a la definición previa de un marco normativo estricto, argumentando que su contendiente «está acostumbrado a jugar y actuar sin reglas».
El desencuentro formal se agudizó luego de que Cepeda criticara la falta de garantías y cuestionara la idoneidad del medio de comunicación elegido para el encuentro, bajo la dirección de Yesid Lancheros. Según el aspirante oficialista, la mencionada revista sostiene una marcada tendencia editorial a favor de la campaña de De la Espriella, lo que afectaría la neutralidad del ejercicio. Además de sus reparos con la prensa, Cepeda justificó su postura señalando presuntas conductas hostiles por parte de su rival, asegurando que frente a un adversario que recurre a amenazas verbales es imperativo pactar directrices claras de respeto mutuo.
A pesar de la negativa inicial, la campaña del Pacto Histórico no ha cerrado definitivamente la puerta al diálogo, pero insiste en que las condiciones no pueden ser impuestas de manera unilateral. En una rueda de prensa, Cepeda valoró el interés de De la Espriella por debatir, pero aclaró que el formato final debe ser consensuado entre ambas partes y no dictado por los intereses de una sola campaña. Para destrabar la situación y coordinar los términos de un eventual encuentro, el candidato designó al representante Gabriel Becerra y a su jefa de prensa, Gabriela Parra, como los voceros oficiales encargados de negociar con el equipo de su oponente.
