Una fuerte tormenta política sacudió las altas esferas del país tras la publicación de un registro audiovisual sobre una ofensiva militar, en la que el Ejecutivo reportó la baja de 23 presuntos miembros de las disidencias de las Farc.
La controversia estalló luego de que el congresista Iván Cepeda rechazara categóricamente la manera en que se expusieron los cuerpos de los abatidos en el material digital. El legislador recriminó con severidad al presidente Abelardo de la Espriella por transitar cerca de los restos mortales y descalificó tajantemente su gestión ética y humana frente al episodio.
«EXHIBICIÓN DE CADÁVERES
Se pasea entre las bolsas con los cadáveres. Casi los pisa con desprecio. Se dice cristiano, pero en realidad es un ser sin escrúpulos y sin el más mínimo sentido de humanidad», escribió Cepefa en la red social X.
En contraste, mientras la administración central enaltece el resultado de la ofensiva como un certero golpe estratégico a la criminalidad organizada, diversos sectores del debate público reprochan la divulgación de las imágenes por contravenir los estándares éticos de respeto a la dignidad en contextos de confrontación armada.
