La Fundación Social Cordoberxia presentó su más reciente Reporte Analítico – Estadístico de Derechos Humanos y Paz, revelando un panorama de contrastes para el departamento de Córdoba durante el año 2025. El informe, que compara el comportamiento delictivo de los últimos tres años, destaca un avance histórico en la preservación de la vida frente al conflicto, pero enciende alarmas rojas por el deterioro de la seguridad ciudadana y familiar.
De acuerdo con las cifras analizadas por la fundación, Córdoba logró consolidar una reducción sostenida en los delitos de alto impacto. El homicidio intencional experimentó un descenso notable, pasando de 304 casos en 2023 a 165 en 2025, lo que representa una caída del 45%. Este alivio en la criminalidad también se reflejó en una disminución de las amenazas (1.022 reportes) y la extorsión (75 casos), cifras menores a las registradas en el año inmediatamente anterior.
Sin embargo, el informe de Cordoberxia revela una realidad sombría tras las puertas de los hogares cordobeses. La violencia intrafamiliar se posicionó como el indicador más crítico, con 1.073 casos registrados, superando drásticamente los 840 reportes de 2024. A esta tendencia se suma el preocupante aumento de los delitos sexuales, que escalaron a 250 víctimas, confirmando un crecimiento constante durante los últimos tres años.
Radiografía del Sur de Córdoba
En la subregión del Sur de Córdoba, los municipios de Tierralta, Valencia, Montelíbano, Puerto Libertador y San José de Uré mostraron dinámicas diferenciadas:
Montelíbano: Se consolidó como el líder en reducción de violencia letal, bajando de 25 homicidios en 2024 a solo 9 en 2025.
Valencia: Destacó como el territorio con las mejores cifras de seguridad pública, registrando cero homicidios intencionales y cero extorsiones durante todo el año.
Tierralta: Aunque mejoró en seguridad externa, sufrió un salto alarmante en violencia intrafamiliar, multiplicando casi por seis sus casos (de 7 a 41).
San José de Uré: Es el municipio que genera mayor preocupación para la fundación, con aumentos porcentuales críticos en lesiones personales, violencia intrafamiliar y siniestros viales.
Finalmente, el reporte subraya otra tragedia en ascenso: las muertes en siniestros de tránsito. Con 296 víctimas fatales, este indicador superó ampliamente la cifra de homicidios intencionales, convirtiéndose en una de las mayores amenazas para la integridad de los habitantes del departamento.
Con este análisis, Cordoberxia hace un llamado a las autoridades y a la sociedad civil para que, si bien se celebren los avances en la reducción de la violencia armada, se prioricen políticas públicas urgentes que frenen la creciente ola de abusos sexuales y agresiones dentro del núcleo familiar.
