La inteligencia artificial, las herramientas digitales y la innovación están transformando la forma de aprender, trabajar y emprender. Ante ese cambio, el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) abrió un espacio de conversación con los emprendedores españoles Yaiza Canosa y Pablo De Rosacruz, quienes compartieron con trabajadores, aprendices y emprendedores de la entidad sus experiencias sobre las oportunidades que la tecnología abre para el talento colombiano.
Más que un debate sobre máquinas o algoritmos, los encuentros giraron en torno a una pregunta: qué hay que aprender para aprovechar la tecnología sin perder aquello que distingue a las personas. La conclusión compartida fue que el futuro del trabajo no dependerá solo de saber usar nuevas herramientas, sino de la capacidad de decidir, crear, resolver problemas y convertir las ideas en proyectos.
La IA propone; las personas deciden
Pablo De Rosacruz, emprendedor y desarrollador tecnológico nacido en La Coruña, fundó Frontera, compañía especializada en productos digitales, avatares 3D, software y experiencias interactivas. Ha participado en proyectos para compañías como NVIDIA, Epic Games, HBO, Warner Bros., Porsche y Live Nation.
En su conversación con trabajadores del SENA planteó la necesidad de avanzar hacia un “futuro ultracapacitado”, en el que la tecnología amplíe las posibilidades de las personas sin sustituir el conocimiento, el criterio ni la capacidad de decidir. “La IA propone, pero el instructor valida”, señaló al referirse al papel de estas herramientas en la formación.
El planteamiento deja una lección para quienes se preparan para el mundo laboral: aprender a usar la inteligencia artificial será importante, pero cuestionar, verificar, crear y decidir lo será aún más. Creatividad, pensamiento crítico, criterio y vocación ganan valor precisamente cuando las herramientas pueden ejecutar cada vez más tareas.
“Lo más enriquecedor fue conocer cómo, con perseverancia, esfuerzo y ganas de aprender, se puede empezar desde abajo y convertir una idea en un gran negocio. Esta experiencia demuestra que los recursos no son un límite para superarnos y alcanzar nuestros objetivos”, dijo Martha Díaz, aprendiz del SENA.
De la idea a la acción
La trayectoria de Yaiza Canosa ilustra otra clave frente al cambio: pasar de la idea a la ejecución. Empresaria e inversionista española, reconocida por Forbes en su lista 30 Under 30, fundó a los 22 años GOI, empresa de logística y transporte de mercancías voluminosas, después de identificar una necesidad del mercado y convertirla en negocio.
Su camino estuvo marcado por una decisión temprana. “Decidí dejar la universidad porque necesitaba aprender haciendo y pasar de las ideas a la acción. Por eso la misión del SENA tiene tanto sentido: formar personas con conocimientos y habilidades para desarrollar proyectos y responder a las necesidades reales del mercado”, afirmó.
Ese mensaje coincide con uno de los principios de la formación de la entidad: aprender haciendo para enfrentar desafíos concretos.
“Vengo con toda la mente abierta para escuchar nuevas ideas y planteamientos, y para aprender no solo de los ponentes, sino también de los emprendedores en los pasillos”, anotó Gustavo Navarro, emprendedor del SENA.
Con estos espacios, la entidad busca que trabajadores, aprendices y emprendedores no observen los cambios tecnológicos desde fuera, sino que participen en ellos. Prepararse para el futuro del trabajo, según el mensaje que dejaron ambos invitados, no consiste en competir contra la tecnología, sino en aprender a trabajar con ella y convertirla en una herramienta para hacer realidad nuevas ideas.
