El presidente electo Abelardo de la Espriella apareció públicamente este lunes junto al alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, minutos antes del tradicional desfile militar del 20 de julio en la capital antioqueña.
El evento, que reunió a más de 5.000 integrantes de la Fuerza Pública y organismos de socorro, sirvió de escenario para una imagen que no pasó desapercibida en el ajedrez político colombiano: el nuevo mandatario rodeado de dos de las figuras más representativas de la derecha regional.
Según el reporte de La FM, De la Espriella compartió el momento con Gutiérrez y Rendón previo al inicio del desfile. En horas de la mañana, los tres se trasladarán al occidente antioqueño, específicamente al municipio de Cañasgordas, para inspeccionar las obras del Túnel del Toyo, uno de los proyectos de infraestructura más emblemáticos de la región.
La fotografía conjunta cobra especial relevancia en medio de la tensa disputa por la presidencia del Senado. Mientras el expresidente Álvaro Uribe Vélez publica hoy mismo un elogioso respaldo al senador del Centro Democrático Honorio Henríquez como candidato a presidir la corporación, fuentes cercanas al gobierno entrante siguen impulsando al senador Alfredo Deluque, del Partido de La U.
El mensaje de Uribe —que califica a Henríquez como “leal, coherente, garantista y ajeno a la persecución política”— contrasta con la cercanía que De la Espriella muestra hoy con dos líderes que históricamente han estado alineados con el uribismo antioqueño.
¿Se trata de una señal de unidad de la derecha o de una jugada para ampliar la base de apoyo más allá del Centro Democrático?
