Una visita de verificación ordenada por el Gobierno reveló graves irregularidades en la contratación del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) en el departamento de Córdoba, según denunció este domingo el presidente Abelardo De La Espriella.
El mandatario calificó lo encontrado como una “vergonzosa trama de corrupción, desgreño administrativo y despilfarro de los recursos públicos” y advirtió que “esto es apenas la punta del iceberg”.
Según el informe preliminar de la revisión contractual, se detectaron pliegos direccionados para favorecer durante años a los mismos contratistas, ausencia de estudios de mercado, pagos por servicios no prestados, fraccionamiento de contratos para eludir controles y supervisores que autorizaron desembolsos sin verificar el cumplimiento de las obligaciones.
Entre los casos más graves figura un contrato de bienestar por $933 millones en el que se entregaron refrigerios en mal estado —incluso a niños— y se pagaron eventos al 100 % aunque decenas de personas no asistieron.
En otro contrato por $765 millones se documentaron entregas tardías y parciales de medicamentos próximos a vencer, mientras se cancelaban facturas completas. También se hallaron irregularidades en contratos de tiquetes aéreos, alimentación, servicios médicos y actividades para los aprendices, en contraste con la compra de computadores y equipos indispensables para la formación, que permanece estancada.
“¡Esto es una vergüenza y no lo voy a tolerar!”, afirmó De La Espriella. El presidente anunció que el informe definitivo, que incluirá infraestructura, contratación de instructores, programas de formación y un análisis financiero detallado, estará listo en el transcurso de esta semana. Una vez consolidado, será trasladado de inmediato a la Fiscalía General de la Nación y a los organismos de control para que adelanten las investigaciones penales, fiscales y disciplinarias correspondientes.
Además, el Gobierno investigará los vínculos de políticos del departamento de Córdoba y de funcionarios públicos con las irregularidades. “Aquí no habrá intocables ni protegidos”, aseguró.
