La tensión electoral entre el oficialismo y la oposición escaló este miércoles tras el fuerte pronunciamiento de la senadora María José Pizarro contra la candidata presidencial Paloma Valencia. Pizarro exigió públicamente una rectificación a la líder del Centro Democrático, acusándola de basar su estrategia de campaña en «injurias y mentiras» para desprestigiar a la coalición del Pacto Histórico y, específicamente, al senador Iván Cepeda.
La controversia se originó luego de que la defensora del Pueblo, Iris Marín, desestimara las denuncias que sugerían una supuesta coacción de grupos armados para favorecer electoralmente a Cepeda. Según la Defensora, no existe información técnica ni evidencia que respalde tales afirmaciones, lo que fue utilizado por Pizarro para cuestionar la ética política del uribismo. «¿O será mucho pedirle al uribismo que juegue limpio?», sentenció la congresista a través de su cuenta de X.
