Un grave escándalo de corrupción ha estallado en la Fiscalía General de la Nación bajo la dirección de Luz Adriana Camargo, tras denuncias de que funcionarios de la entidad estarían vendiendo archivos confidenciales de investigaciones de alto perfil por hasta $200 millones de pesos.
Las revelaciones, obtenidas por Semana, indican que el llamado “cartel de expedientes” aprovecha las vulnerabilidades del Modelo Único de Investigación Financiera (Muif) para filtrar información reservada. Este modelo, implementado por Camargo y copiado de Guatemala, exige a los fiscales cargar documentos escaneados en carpetas compartidas, a las que tienen acceso diversos funcionarios de la Dirección de Lavado de Activos.
Según la denuncia, los documentos confidenciales son entregados en memorias USB a abogados e investigados a cambio de millonarios pagos, lo que les permite anticipar acciones judiciales como órdenes de captura.
Entre los casos supuestamente filtrados se encuentran el de Manuel Castañeda, conocido como el “narcochofer”, y el de un megacontratista involucrado en la investigación contra Nicolás Petro, hijo del presidente Gustavo Petro.
La Fiscalía, por su parte, ha negado tener conocimiento de estas filtraciones y defiende que el Muif fue creado para organizar las investigaciones. Sin embargo, fiscales consultados por el medio aseguran que las directivas de la Delegada para las Finanzas Criminales estaban al tanto de las alertas desde mayo de este año.
