Lo que inició como un operativo pacífico y bajo acuerdo en el predio “La Manuela”, en Montelíbano, terminó convertido en una batalla campal que alteró el orden público en el sur del municipio. A primeras horas de la mañana, las familias comenzaron a abandonar el terreno de manera voluntaria tras la mediación de la Defensoría del Pueblo y la Alcaldía; sin embargo, una vez iniciada la demolición de los cambuches, la tranquilidad se rompió por la intervención de grupos de jóvenes que arremetieron contra la Fuerza Pública.
La situación escaló rápidamente hacia barrios cercanos como Villa Mery, donde el uso de gases lacrimógenos y la quema de llantas generaron pánico entre los residentes. En medio de los enfrentamientos, un joven que presuntamente no participaba en las protestas resultó herido por el impacto de una piedra, mientras que la Policía Nacional reportó varias capturas. Aunque el objetivo del desalojo se cumplió, la jornada cerró con una tensa calma y fuertes cuestionamientos por las afectaciones sufridas por la comunidad ajena al conflicto.
