
Estreno en cines 1º. de septiembre
- Jhoyner Salgado protagonizan ‘El árbol rojo’ la película del director Joan Gómez Endara, que llega a salas de cine este 1º. de septiembre y que se rodó en Rincón del Mar y San Onofre (Sucre), Bolívar, Magdalena, Santander y Cundinamarca,
Cuando al director bogotano Joan Gómez Endara, se le pregunta que lo une con la costa norte colombiana, asegura que es una región por la que siente una gran pasión y una conexión natural en muchos sentidos, pasando por lo cultural y lo musical y que él mismo tiene “un gran espíritu Caribe.
“Las personas de esta regiónme parece que tienen un nivel de genialidad, inteligencia y creatividad únicas, son muy auténticos, muy ellos. Esto se hace evidente cuando los escuchas contar una historia, son excelentes narradores. Es esta cosa tan natural, el ritmo con el que narran es maravilloso… como su música”.
Esta certeza con la que habla, es respaldada por la decisión de que los actores que encarnarían a Eliécer, Esperanza y Toño, debían ser talentos de la región y no actores de otras zonas del país que llegaran a imitar el acento y la realidad, por ello, incluso, dejaron abierta la posibilidad de que fuera o no un profesional, siempre que tuviera el talento para interpretar al personaje.
La trama de la película inicia cuando la vida tranquila y bastante rutinaria de Eliécer se vuelca patas arriba al morir su padre y Esperanza, su desconocida media hermana de ocho años de edad, es llevada hasta la puerta de su casa. Reacio a que su vida sea interrumpida, Eliécer empaca su ropa y emprende un viaje a la capital en busca de la madre de la niña. A ellos se une Toño, un lanchero que sueña con convertirse en campeón de boxeo en la gran ciudad. Durante la travesía, se enfrentarán a mucho más que el camino.
El árbol rojo,es producida por Big-Sur Películas, en coproducción con Viso Producciones (Colombia), RTVCPlay marca de RTVC Sistema de Medios Públicos (Colombia) y Mass Media Communications (Panamá); cuenta con In Vivo Films (Francia) como productor asociado, con The Open Reel (Italia) como agente de ventas internacionales y con Cine Colombia como distribuidor para el territorio nacional.
El cordobés Carlos Vergara es Eliécer
En la búsqueda de los personajes, el último y más complejo para encontrar fue Eliécer, pero valió la pena la espera, en el cuerpo del actor Carlos Vergara, quien comprendió la esencia de este gaitero retirado y rápidamente entró en él. Según el director, había una serie de detalles muy sutiles en lo relacionado con la actuación que, probablemente, con un actor natural, o no profesional, lograrlas hubiera requerido un proceso mucho más largo.
Carlos es recordado en el país y en especial en el Caribe por su memorable interpretación del padre de Diomedes Díaz, en la popular telenovela basada en la vida del ídolo vallenato, y aunque declara que no es músico, sí es un gran admirador de Los Gaiteros de San Jacinto.
“No toco el instrumento en la vida real, pero ellos son uno de los grupos iconográficos de la cultura Caribe, de esas raíces, de la herencia indígena que luego evolucionó a la vida rural del campesino y que ha estado históricamente atada a la resistencia ante las adversidades sociales del campo colombiano. Finalmente, esta es una de sus formas de expresión más relevantes”, asegura Carlos.
El actor cordobés Carlos Vergara, define a su personaje como “un ser humano con vacíos emocionales y heridas por sanar con su pasado familiar, puntualmente con su padre”. El actor considera que a través suyo la película aborda un tipo de violencia de la que casi no se habla: el abandono de los padres y cómo este nos afecta en el desarrollo como seres humanos y en la convivencia en sociedad”.
Cuenta que, además de actor es guionista, productor y director y que ha hecho varios largometrajes, uno de ellos en referencia a ese folclor Caribe, del que es muy cercano. “Al ser de Córdoba, se lo que pasa con la zafra mortuoria, la gaita o el porro que, de alguna manera, reúne la herencia negra, indígena y europea”, agrega el protagonista.
Sobre El árbol rojo, el actor opina quetiene la mezcla de un viaje físico y uno emocional, y que la música hace parte de esa travesía. “Para mí, la música es parte del viaje, se convierte en personaje. Más allá de la carretera, creo que el viaje más interesante de los personajes es el que hacen en su interior y que le da gran validez al componente musical; de cualquier manera, las circunstancias emocionales y lo que cada uno vive, es lo más importante y es el gran valor de la película”, concluye.
Shaday Velásquez un talento cordobés
Una vez Eliécer fue revelado en el guion escrito por Joan Gómez Endara y su coescritor Iván Sierra, apareció Esperanza, la niña que es su media hermana desconocida, permitiendo intuir por fin la historia y el tema que se quería abordar en la película. Con el proceso de maduración del proyecto, este personaje se fue develando con más claridad.
“Eliécer y Esperanza nos permiten tener una visión íntima sobre las heridas causadas por el abandono filial, sobre el hecho de asumir o no la responsabilidad de la paternidad o la maternidad, y lo que dicha decisión implica. Finalmente, se trata de asumir una premisa de vida y es que las raíces siempre vuelven al presente como una inevitable verdad, confrontación, encuentro / desencuentro, recordándonos acerca de lo vulnerables que podemos ser, y a la vez como única manera de redención humana”, explica el director.
Para encontrar a quien interpretara a Esperanza, el director de casting de la película, John Bedoya, hizo un recorrido por Montería, Sincelejo, San Onofre, incluso Rincón del Mar, que es donde empieza la película.
En uno de los colegios visitados apareció Shaday Velásquez, una callada niña que entonces tenía apenas8 años, con sus ojos mágicos y expresivos y con un gran talento y temperamento. Fue una búsqueda muy precisa hasta encontrar la mirada y el silencio de Esperanza, fue una búsqueda muy bella.
Hoy Shaday es una adolescente que sigue sus estudios y asegura que le gustó mucho la experiencia, que describe como única y maravillosa. “Me gustaría repetir la sensación que tuve al grabar El árbol rojo, una película que muestra que las familias no son perfectas y que con su historia puede ayudar a muchos”. De Esperanza, asegura que “se parece a mí porque es sarcástica y amable”,
Sobre la relación de los tres personajes protagónicos explica que se fortaleció en el transcurso del viaje. “Nos fuimos queriendo como una familia”. Para ella Eliécer y Toño ocupan un lugar muy especial en su vida. Y así sucedió en la vida real, “Poco a poco, Carlos Vergara (Eliécer) y Jhoyner Salgado (Toño) se volvieron una familia para mí”.
El cartagenero Jhoyner Salgado es Toño
Para encontrar a Toño, el casting de la película llegó hasta Cartagena y lo encontraron en el actor de teatro Jhoyner Salgado
Este joven talento dio el salto de la tradición de teatro al cine de manera muy natural. “Con él todo fluyó, se metió en el rollo de que era un boxeador que vivía en la playa, que era ayudante de lancha, e interpretó a un personaje bellísimo”, cuenta el director de la película.
Jhoyner, por su lado, describe a su personaje como un muchacho soñador, que quiere salir adelante y ve en el boxeo su forma de alcanzar su meta, de cambiar su vida y la de su madre. “Es un muchacho que tiene un vacío por la ausencia de su papá, aunque trata de no recordarlo, ni mencionarlo. A pesar de todo cree en la vida y, de manera incluso inocente, se aferra a sus sueños y a sus ilusiones de salir adelante, encontrando en Eliécer, en Esperanza y en el viaje, una posibilidad para lograrlo.
El actor asegura que son muchos los jóvenes colombianos que sufren dificultades económicas, y sociales y que tuvo en cuenta todos esos elementos para construir a Toño. “Yo también me identifico con eso, el hecho de tratar de salir adelante a pesar de las pocas oportunidades, y de tomar decisiones que pueden ser arriesgadas como dejar su pueblo, a su familia e irse a Bogotá detrás de un sueño, sin recursos y sin saber qué va a pasar… pero se logra o se muere en el intento”.
Sobre la historia de la película considera que toca la fibra hasta del más insensible “porque tiene una carga emocional muy alta y de giros en los sentimientos. Además, en ese recorrido por carretera, muestra la diversidad de nuestro país y lo hermoso que tenemos en Colombia, en contraste con las complejidades sociales y de otra índole, que también se viven aquí”.
Jhoyner cuenta como infidencia que una de las técnicas del director Joan Gómez Endara fue que los actores no supieran el final de la historia, pero sí una línea general de los hechos, que se iban descubriendo en detalle día a día y también que tuvieran una claridad de su personaje y las relaciones con los otros. “Eso se refleja en el proceso de la relación entre Toño y Esperanza, que no comenzó muy bien, porque ella era muy cerrada, pero en el trayecto se van queriendo y queriendo más, hasta convertirse casi en hermanos”.
Finalmente, el actor cartagenero destaca que pasar del teatro al cine fue una experiencia gratificante de la que aprendió mucho. “En el teatro se necesita ser más expresivo y todo es más exagerado, en cambio, en el cine hay que hacerlo lo más natural posible. Me gustó mucho el cine, quiero seguir adquiriendo experiencia en este mundo, eso sí, sin dejar el teatro de lado”.
