La industria audiovisual colombiana se encuentra en estado de conmoción tras el violento ataque ocurrido este sábado en el barrio Santa Fe de Bogotá, donde dos integrantes del equipo de producción de la serie ‘Sin senos sí hay paraíso 4’ perdieron la vida en cumplimiento de su labor. Las víctimas han sido identificadas como Henry Alberto Benavides Cárdenas, un hombre de 45 años, y Nicolás Francisco Perdomo Corrales, un joven de apenas 18 años, cuyos nombres hoy encabezan un luto nacional que ha unido a colegas y artistas bajo la consigna «Silencio en el set». El incidente, que tuvo lugar en las inmediaciones del Instituto Roosevelt, dejó un saldo total de tres personas fallecidas, incluyendo al agresor, en lo que las autoridades han descrito inicialmente como una agresión irracional y sin provocación previa.
De acuerdo con los reportes oficiales y el análisis de cámaras de seguridad, la tragedia se desencadenó cuando un sujeto desconocido se acercó a uno de los conductores de la productora Tis Studios que se encontraba descansando cerca de una reja. Sin mediar palabra, el atacante regresó sobre sus pasos para herir mortalmente al trabajador en el cuello con un arma cortopunzante. La situación escaló en cuestión de segundos cuando otros miembros del equipo intentaron auxiliar a su compañero, resultando en un segundo ataque letal que segó la vida del joven Perdomo. El pánico se apoderó de la zona mientras el agresor continuaba con su actitud hostil, culminando el suceso con la muerte del propio victimario en circunstancias que la policía aún intenta esclarecer detalladamente.
El brigadier general Giovanni Cristancho confirmó que las investigaciones avanzan a toda marcha para verificar la identidad del atacante, de quien se sospecha podría ser el mismo individuo protagonista de un altercado violento en una clínica el día anterior. Mientras tanto, el sindicato de trabajadores audiovisuales (ANTA) y figuras de la televisión como la actriz Carolina Gaitán han expresado su profundo dolor y exigido un acompañamiento integral para las familias de los fallecidos. La comunidad artística ha inundado las redes sociales con mensajes de solidaridad, transformando el dolor en una denuncia pública sobre la vulnerabilidad a la que se exponen los equipos de rodaje en los sectores más complejos de la capital, mientras la justicia busca cerrar los cabos sueltos de este fatídico episodio.
