En medio del luto que embarga a las Fuerzas Militares tras el fatal accidente de una aeronave oficial, ha surgido un relato de supervivencia que muchos califican como un milagro. Un soldado, logró esquivar la muerte gracias a un «capricho» del destino protagonizado por su perro, Odi.
El uniformado ya se encontraba ubicado en su asiento dentro del avión, listo para el despegue. Sin embargo, minutos antes de cerrar las compuertas, surgió un inconveniente logístico: las normas de transporte para animales en ese vuelo específico no se estaban cumpliendo a cabalidad. Por instrucción de un oficial superior, el soldado recibió la orden de desembarcar junto a su fiel compañero para esperar un traslado posterior.
Lo que en ese momento pudo parecer un contratiempo frustrante, se transformó en su salvación. Poco después del despegue, la aeronave en la que el soldado debía viajar sufrió el siniestro que hoy enluta al país.
Dirley Ortiz, pareja del sobreviviente, compartió la mezcla de sentimientos que embarga a su familia. Si bien la alegría de tenerlo a salvo es inmensa, el impacto psicológico para el militar es profundo. Ver partir a sus compañeros en un vuelo del que él fue bajado a última hora ha dejado una huella emocional difícil de procesar.
«Hay alivio, pero también un dolor muy grande por los que no regresaron», expresó Ortiz. Mientras tanto, en redes sociales, la historia de Odi se ha vuelto viral como un recordatorio del vínculo místico entre los seres humanos y sus mascotas, quienes, a veces sin saberlo, se convierten en los guardianes de nuestra existencia.
