En el foro «El Ciclo Censal: del Censo Económico al futuro de las operaciones censales en Colombia», el DANE presentó los principales hallazgos, aprendizajes y la hoja de ruta que deja el Censo Económico Nacional Urbano, la operación estadística de mayor envergadura realizada en el país en los últimos 34 años.
Bogotá, D.C., julio 14 de 2026. Comprender por qué el Censo Económico Nacional Urbano marca un antes y un después en la capacidad censal del país y constituye el punto de partida del nuevo Ciclo Censal de Colombia fue el objetivo principal del foro liderado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Junto con expertos institucionales, académicos, empresarios y representantes de entidades territoriales, se evidenció cómo esta operación estadística fortalece la toma de decisiones públicas y privadas, la formulación de políticas y la planificación del desarrollo económico y social del país.
Durante la apertura del evento, la directora del DANE, Piedad Urdinola, destacó el alcance del operativo desarrollado entre 2024 y 2025, el cual permitió caracterizar 2.005.248 unidades económicas visibles, de las cuales 1.699.514 corresponden a unidades económicas con local fijo, 214.480 a unidades de vivienda con actividad económica, 82.263 a puestos móviles y 8.991 a unidades en área rural. Asimismo, explicó que el operativo identificó más de 3 millones de establecimientos económicos y caracterizó cerca de 6,1 millones de personas ocupadas, consolidándose como la radiografía más completa de la economía urbana colombiana en más de tres décadas.
“Por primera vez en su historia, el DANE realizó una operación censal 100 % in house, incorporando en cada una de sus sedes la capacidad técnica, de infraestructura y de personal de la entidad”, explicó Urdinola. Este operativo no solo permitió conocer cuántas unidades económicas existen, en qué sectores están, cómo generan empleo, cuáles son sus niveles de ingresos y su nivel de formalidad; por primera vez, incluyó enfoques diferenciales que visibilizan la Economía Popular, la Economía del Cuidado, los aportes de poblaciones étnico-raciales y las brechas de género en la actividad económica.
Bajo esta lógica, se dio paso al panel “Lo que el Censo Económico le deja a Colombia”, donde la conversación giró alrededor de tres dimensiones: 1) alcance económico, 2) lo que se hizo en campo, tecnologías de captura, cobertura territorial, retos logísticos y la inclusión de economías ancestrales; 3) los aprendizajes y el legado institucional que este operativo transfiere a las próximas etapas del Ciclo Censal.
Andrea Ramírez, subdirectora general del DANE, enfatizó que “la combinación de un modelo operativo descentralizado, una estrecha articulación entre el nivel central y las Direcciones Territoriales, el uso de tecnologías para el monitoreo en tiempo real, la implementación de un esquema híbrido de recolección y el diseño de estrategias específicas para poblaciones de difícil cobertura permitió superar los principales retos del Censo Económico, dejando capacidad instalada para los próximos censos nacionales”.
Las reflexiones expuestas dieron paso al panel «Del Censo Económico al Ciclo Censal completo», donde la directora del DANE explicó cómo este operativo sienta las bases para el próximo Censo Nacional Agropecuario, el Censo Nacional de Población y Vivienda y el Censo Minero, en cumplimiento de la Ley 2335 de 2023. «Los censos son el zoom más completo de Colombia. Nos permiten ver simultáneamente cómo vivimos, cómo trabajamos, cómo producimos, dónde están las oportunidades y dónde persisten las brechas», afirmó.
Cuando se une la información demográfica, social, territorial y económica, se obtiene una radiografía integral del país que sirve para entender el presente y planear el futuro. De igual manera, explicó que todos estos operativos son insumos clave para actualizar el Sistema de Cuentas Nacionales, mejorar la planeación territorial y el diseño de políticas públicas, fortalecer la toma de decisiones empresariales y promover una cultura estadística más participativa en el país.
Durante su intervención también explicó que la información del Censo permitirá actualizar el marco estadístico de las encuestas económicas del DANE después de más de tres décadas, servirá como insumo para la actualización del año base de las Cuentas Nacionales y del Producto Interno Bruto (PIB) y fortalecerá la calidad de los indicadores macroeconómicos del país. Además, anunció que durante 2026 continuará la publicación de resultados especializados y que los usuarios podrán acceder a los microdatos anonimizados a través del Archivo Nacional de Datos (ANDA), así como a una API que facilitará la interoperabilidad con entidades públicas, universidades, centros de investigación y empresas.
Como cierre del evento, los panelistas reflexionaron sobre el uso responsable de la información estadística por parte de la ciudadanía, los gobiernos territoriales, la academia y el sector productivo, así como sobre el papel del periodismo de datos para acercar el Ciclo Censal a la sociedad. El principal llamado fue a apropiarse de estos resultados y convertirlos en decisiones basadas en evidencia, porque, como concluyó la directora del DANE, «un censo alcanza su mayor valor cuando sus resultados se convierten en mejores decisiones para el país».
