En una operación humanitaria que se desarrolló en zona rural del departamento, el Frente de Guerra Oriental del Ejército de Liberación Nacional (ELN) dejó en libertad a Iván Alfredo Guzmán Valcárcel, hijo del exalcalde del municipio de Tame, Alfredo Guzmán Tafur, junto a un segundo ciudadano identificado como Plácido Ovallos Rangel.
Guzmán Valcárcel permanecía retenido por el grupo armado desde el pasado 25 de mayo, lo que había encendido las alarmas en la región del Sarare debido al perfil político de su familia. La entrega formal se realizó ante una comisión integrada por la Defensoría del Pueblo, la Iglesia Católica y miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), quienes verificaron el estado de salud de los liberados antes de trasladarlos a una zona segura para el reencuentro con sus familiares.
A través de un comunicado emitido por el mando político-militar estratégico de dicha estructura guerrillera, el ELN argumentó que los secuestros obedecieron a supuestas «rutinas de seguridad y control territorial» en la zona.
Respecto al caso de Iván Alfredo Guzmán, la organización armada señaló que tras realizar una supuesta investigación interna, no encontraron vínculos directos entre el joven y los cuestionamientos que el grupo insurgente sostiene históricamente contra su padre, el exmandatario local, a quien acusan de presuntos nexos con facciones paramilitares en la región durante las últimas dos décadas.
Por su parte, la liberación de Ovallos Rangel, un habitante de 58 años del municipio de Fortul, se justificó bajo los mismos términos tras descartar relaciones con estructuras delincuenciales de la zona. Las autoridades locales y los organismos humanitarios celebraron el retorno de ambos ciudadanos a la libertad, mientras instan a mantener abiertos los canales de diálogo para evitar que la población civil continúe expuesta a este flagelo en el oriente del país.
