El ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, fijó la postura del gobierno entrante frente al proceso de elección del próximo Contralor General de la República, enfatizando en el respeto por la independencia de los poderes públicos y marcando una clara distancia de acuerdos políticos con la administración saliente. A través de sus redes sociales, Lara fue enfático al señalar que “el gobierno entrante no busca un contralor de bolsillo” y ratificó que respetan “plenamente la autonomía del Congreso”.
No obstante, el designado jefe de la cartera política advirtió que el respaldo del ejecutivo a esta elección estará condicionado al cumplimiento de criterios éticos y de idoneidad. Según manifestó, la nueva administración acompañará el proceso de designación siempre y cuando “sea un contralor anticorrupción, no pro corrupción” y “no surja de un pacto de impunidad con el Pacto Histórico para tapar la grotesca corrupción del gobierno que se va”. Asimismo, instó a que “los partidos amigos y de gobierno escojan el mejor perfil, logrando consenso pensado únicamente en los intereses superiores de Colombia”, asegurando que en esas condiciones la administración entrante respaldará el proceso.
