El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) anunció una revisión a fondo de las decisiones contractuales y de los procesos de cambio de operadores que motivaron una serie de manifestaciones por parte de las madres comunitarias en diversas sedes de la entidad a nivel nacional.
Tras la inconformidad manifestada por las trabajadoras, quienes denunciaron la cancelación de contratos sin justificaciones claras, el organismo ratificó el papel fundamental que estas desempeñan en el cuidado de la primera infancia y se comprometió a verificar los contratos bajo escrutinio para evaluar el impacto en la continuidad de la atención a los menores. Aunque la institución defendió sus criterios de selección basados en la idoneidad, integridad y capacidad de los ejecutores, aclaró que la procedencia regional de una firma no representa una falta por sí sola.
No obstante, la dirección del ICBF manifestó su disposición al diálogo con el fin de corregir eventuales inconsistencias y velar por el correcto uso de los recursos públicos destinados a la infancia
