El ajustado conteo electoral en Perú, donde el candidato de izquierda Roberto Sánchez mantiene una milimétrica ventaja sobre Keiko Fujimori, se convirtió en el nuevo motor discursivo del Pacto Histórico en Colombia.
El presidente Gustavo Petro no tardó en trasladar el escenario político del vecino país al tablero nacional, utilizando la tendencia del balotaje peruano como un augurio de victoria para las elecciones colombianas del próximo 21 de junio.
A través de sus canales oficiales, el primer mandatario trazó un paralelismo directo entre la remontada del progresismo en Lima y las aspiraciones de Iván Cepeda, asegurando con optimismo que el electorado colombiano replicará el mismo comportamiento en las urnas para revertir los resultados de la primera vuelta.
