En un momento de alta tensión política en Colombia, donde ya se empieza a hablar abiertamente de un presunto golpe de Estado, la exministra de Ambiente, Susana Muhamad, hizo un vehemente llamado a la calma y a la madurez institucional. La funcionaria instó a los diferentes sectores políticos y a la opinión pública a «serenarse y bajarle al tono», advirtiendo que la parálisis y la hostilidad en el proceso de empalme presidencial no perjudican a los políticos, sino directamente al pueblo colombiano.
Para la ministra, la situación actual se ha sobredimensionado. Explicó que el presidente Gustavo Petro se ha limitado a señalar que posee pruebas sobre una supuesta interferencia internacional en los comicios electorales —un asunto que calificó como sumamente grave y que será tramitado ante las autoridades judiciales competentes— y a cuestionar la legitimidad del nuevo gobierno entrante.
Sin embargo, Muhamad fue enfática en recordar que el mandatario ha dejado claro que entregará el poder el próximo 7 de agosto, tal como lo dicta el mandato constitucional.
Finalmente, Muhamad subrayó la importancia crítica de la transición de mando, señalando que el empalme es una herramienta fundamental para que cualquier administración tome perspectiva y asuma las riendas del país con seriedad.
Advirtió que si el objetivo real del nuevo gobierno es gobernar, el proceso debe fluir; por el contrario, si la intención detrás de las actuales tensiones es configurar una suerte de vendetta política, el país se encontraría ante un escenario oscuro y destructivo para la institucionalidad.
