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«El silencio no es paz»: Víctima rompe el hermetismo y señala al fallecido cardenal Pedro Rubiano por abuso

A pocos días de cumplirse dos años del fallecimiento del cardenal Pedro Rubiano Sáenz, una denuncia de extrema gravedad sacude los cimientos de la Iglesia católica en Colombia. Un hombre, identificado como Andrés, reveló en una desgarradora entrevista con Caracol Radio que fue víctima de una red de abusos sexuales que operó bajo el amparo de la sotana desde 1983, señalando directamente al otrora poderoso arzobispo de Bogotá como uno de sus agresores.

La historia de Andrés comenzó cuando apenas tenía 14 años. Tras ser expulsado de su hogar por conflictos familiares, el adolescente buscó protección en la Catedral Primada de Bogotá, esperando encontrar consuelo espiritual y refugio. Sin embargo, según su relato, lo que encontró fue el inicio de una cadena de vejámenes. Andrés afirma que fue contactado por miembros del clero y trasladado a diversos puntos de la capital y propiedades eclesiásticas donde, asegura, el cardenal Rubiano también participó en las agresiones sexuales.

Lo más alarmante del testimonio no es solo el pasado, sino el presente de la justicia en Colombia. Andrés sostiene que inició un periplo legal en 2020, presentando denuncias ante las instancias internas de la Iglesia y la Fiscalía General de la Nación. No obstante, el denunciante asegura haberse topado con un muro de indiferencia y presunto encubrimiento.

A pesar de los años transcurridos, afirma no haber recibido avances judiciales.

Andrés denunció que, al indagar por el estado de sus procesos, descubrió que algunas de sus quejas nunca fueron remitidas formalmente a las autoridades competentes por parte de los canales institucionales.

Pedro Rubiano Sáenz, quien falleció en abril de 2024, fue durante décadas la voz de mayor autoridad moral y política de la Iglesia en el país. Aunque en vida no enfrentó procesos judiciales formales por estos cargos, el testimonio de Andrés se suma a una creciente ola de víctimas que, tras décadas de silencio, exigen que la verdad prevalezca sobre la jerarquía.

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