Lo que inició como un viaje lleno de alegría para recibir la Navidad en Boyacá, terminó en una pesadilla irreparable para una familia bogotana. El pasado 20 de diciembre, mientras se desplazaban por la vía hacia Duitama, la imprudencia de un conductor bajo los efectos del alcohol apagó la vida de Víctor Manuel Niño, de 59 años.
Eran cerca de las 7:00 de la noche cuando la familia Niño fue sorprendida por otro vehículo que, a alta velocidad, invadió su carril e impactó de frente contra el costado del conductor. «Chocó de frente hacia la parte izquierda», relató con dolor Karen Viviana Niño, hija de la víctima, quien sobrevivió al choque junto a su madre y su hijo, pero vio cómo la vida de su padre se desvanecía en el lugar del siniestro.
El responsable del hecho, identificado como Óscar Javier Cuadros, intentó huir de la escena tras el fuerte impacto, pero fue interceptado por testigos que presenciaron la tragedia. Al llegar las autoridades, la prueba de alcoholemia realizada a Cuadros arrojó un resultado positivo, confirmando que conducía en estado de embriaguez.
Mientras la familia Niño despedía a Víctor Manuel en un sepelio realizado el pasado 24 de diciembre fecha en la que planeaban estar celebrando en unión—, un juez de control de garantías decidió enviar a Cuadros a la cárcel. El procesado deberá responder por los delitos de homicidio y lesiones personales, en un caso que ha reabierto el debate sobre las penas para quienes mezclan el licor con la conducción.
