En un duro golpe judicial que sacude al mundo del espectáculo en Colombia, el Tribunal Superior de Bogotá decretó el embargo y secuestro de un conjunto de bienes del reconocido cantante Charlie Zaa, valorados en más de 45.000 millones de pesos. La decisión, adoptada en primera instancia dentro de un proceso de extinción de dominio liderado por la Fiscalía General de la Nación, afecta propiedades clave como un hotel, un centro comercial y varios locales comerciales ubicados en Bogotá, Meta, Cundinamarca y Tolima.
Según el ente investigador, estos activos habrían sido adquiridos mediante un esquema financiero diseñado para ocultar recursos de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), específicamente vinculados al fallecido jefe paramilitar Diego José Martínez Goyeneche, alias «Daniel», quien presuntamente utilizó a terceros para camuflar su fortuna ilegal.
Tras una exhaustiva investigación que incluyó análisis financieros, peritajes contables y rastreos registrales, agentes del CTI hicieron efectiva la ocupación material de los inmuebles, los cuales quedarán temporalmente a disposición del Fondo para la Reparación de las Víctimas. Aunque las autoridades enfatizaron que estas medidas cautelares no representan un fallo definitivo sobre la culpabilidad del artista ni la pérdida irreversible de su patrimonio, el caso pone bajo la lupa los presuntos nexos indirectos de figuras públicas con dineros del paramilitarismo, mientras la defensa de Charlie Zaa prepara los recursos de apelación permitidos por la ley para intentar demostrar la procedencia lícita de sus bienes.
