Un repentino y violento fenómeno climático alteró por completo la calma de la vereda El Cuchillo, en la zona rural del municipio de Ayapel, Córdoba. Durante la noche del pasado martes, un fuerte vendaval sorprendió a los habitantes en el interior de sus hogares, desatando momentos de profunda angustia y pánico. En cuestión de minutos, las intensas ráfagas de viento comenzaron a desprender láminas, vigas y estructuras livianas, ensañándose con la infraestructura de la comunidad.
La gravedad del evento quedó en evidencia con casos devastadores como el de doña Rosa, una residente local cuya vivienda fue arrasada casi por completo, dejándola a ella y a su familia a la intemperie y con cuantiosas pérdidas materiales. El poder de los vientos fue tal que, en un hecho que ha dejado asombrada a la población, el alero de una de las casas afectadas fue hallado a cerca de 400 metros de distancia del lugar original tras haber sido arrancado de raíz.
A través de registros en video capturados por los mismos damnificados, se pudo observar el drama posterior a la tormenta: vecinos cooperando entre sí para rescatar los restos de sus techos dispersos por los alrededores, mientras otros recorrían el sector evaluando los daños. Ante la magnitud de la emergencia, la comunidad ha lanzado un llamado urgente a la Alcaldía de Ayapel y a los organismos de gestión del riesgo para que hagan presencia en el territorio, realicen el censo oficial de damnificados y entreguen las ayudas necesarias para la reconstrucción de sus hogares.
