En Montería 233 niños y niñas beneficiarios de unos de los programas de primera infancia del Instituto Colombiana de Bienestar Familiar, reciben la atención en las calles y parques debido a que la regional de la entidad y el operador del mismo, Fundescar, no han habilitado una sede para tal fin.
Son 17 personas entre docentes y auxiliares que deben sortear las lluvias y el sol para ubicar un lugar público donde atender a los niños beneficiarios del programa. De acuerdo a información entregada a Burbuja Política, la situación anormal se presenta desde el pasado 8 de julio.
Lo más preocupante es que el tema lo conoce la coordinadora zonal de la entidad en Córdoba, Gladys Caraballo y el director regional, Alberto Jiménez, sin ofrecer hasta el momento solución al problema.
El operador, Fundescar se lava la manos y culpa a la regional del ICBF.

