La situación de seguridad en el Valle del Cauca atraviesa un momento crítico tras confirmarse un nuevo atentado contra la institucionalidad. En la noche de este viernes, la subestación de Policía del corregimiento de Potrerito en el municipio de Jamundí, fue blanco de un violento hostigamiento con ráfagas de fusil y el lanzamiento de una granada.
Este hecho se convierte en el tercer ataque directo contra la Fuerza Pública en el departamento en menos de un día, sumándose a los atentados registrados previamente en Cali y Palmira. La incursión armada en Potrerito generó pánico entre los residentes de la zona, quienes quedaron en medio del intercambio de disparos mientras los uniformados repelían la agresión.
Las autoridades locales y la cúpula militar han reforzado el despliegue en el sur del Valle para identificar a los responsables. Aunque las investigaciones están en curso, en esta zona del departamento operan diversas estructuras de las disidencias de las FARC, grupo al que se le atribuyen gran parte de las acciones bélicas contra la Policía y el Ejército en el suroccidente del país.
