La vinculación de dos escoltas con acreditaciones vigentes en una empresa de seguridad privada dio un giro clave a la investigación por el homicidio del periodista Mateo Pérez. Los hombres, identificados como César Augusto Lara Alvarado y Óscar Javier Antolínez, pertenecían a la firma Eagle American de Seguridad y se encontraban brindando protección a John Edison Chalá Torrejano, alias «Víctor Chalá», presunto autor del crimen del comunicador en Briceño, Antioquia.
La detención de los uniformados y del sospechoso se ejecutó en el peaje de Flandes, Tolima, cuando la Fiscalía interceptó la camioneta en la que se movilizaban junto a otros tres sujetos. Durante el operativo, las autoridades descubrieron que los escoltas y sus acompañantes portaban un arsenal compuesto por cuatro pistolas de 9 milímetros, 115 cartuchos y proveedores, además de movilizar siete celulares y 33 millones de pesos en efectivo, material que ahora es pieza central dentro de las indagaciones sobre los nexos de agencias formales con estructuras al margen de la ley.
