Estados Unidos ha intensificado la presión sobre Venezuela, rechazando una oferta del presidente Nicolás Maduro para dejar el poder tras un período de transición de dos a tres años, considerada «inaceptable» por la Casa Blanca debido a cualquier demora en su salida.
La decisión de rechazo se dio en medio de una escalada de medidas por parte del presidente Donald Trump, que incluyen:
*Presencia Militar: Posicionamiento del mayor portaaviones de EE. UU. en el mar Caribe.
Acciones Encubiertas: Trump autorizó a la CIA a preparar planes de medidas encubiertas dentro de Venezuela, que podrían incluir sabotaje, operaciones cibernéticas o psicológicas, aunque aún no ha autorizado fuerzas de combate terrestre.
*Ataques Planificados: El Pentágono ha preparado opciones, incluyendo ataques aéreos contra instalaciones vinculadas al narcotráfico y a unidades militares cercanas a Maduro.
A pesar de la creciente presión, Trump también ha reabierto negociaciones informales con Maduro. En estas conversaciones, el líder venezolano ha expresado su disposición a ofrecer a las empresas energéticas estadounidenses acceso a la riqueza petrolera de su país, un tema de interés para el presidente Trump más allá de la preocupación pública por el tráfico de drogas.
