Un atroz crimen tiene en máxima alerta a las autoridades de Chile y Colombia tras la detención de un ciudadano colombiano implicado en el asesinato, decapitación y posterior incineración de quien fuera su amigo cercano por más de ocho años. El señalado, identificado como Abel Stiven Carabalí, de 30 años, es un exfutbolista con pasado en el balompié amateur y nexos previos con las divisiones menores del Deportivo Cali.
Las pesquisas lideradas por la Fiscalía chilena indican que el homicidio se perpetró en un edificio de Santiago, desde donde cámaras de seguridad registraron el momento en que los implicados retiraban los restos humanos ocultos en diversos contenedores para luego trasladarlos y prenderles fuego en la comuna de Curacaví.
La fiscal Carmen Gloria Guevara, miembro del Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH), detalló que la víctima recibió múltiples agresiones con arma blanca antes de ser decapitada. Por la sevicia del ataque, los investigadores asocian el caso con operaciones de narcotráfico y bandas criminales organizadas, sospecha que se fortaleció luego de que en los operativos de captura se incautaran cuatro armas de fuego, réplicas de fusiles de guerra y cerca de 19 kilos de estupefacientes. Junto a Carabalí fue arrestado otro compatriota acusado de complicidad en la ocultación del cadáver; ambos sospechosos ya enfrentan la medida de prisión preventiva mientras concluye el proceso judicial.
