Un polémico desfile de vehículos Jeep Willys en Valledupar desató una ola de indignación nacional luego de que varios de sus participantes exhibieran banderas con esvásticas y vistieran uniformes réplica del ejército de la Alemania nazi. El hecho, registrado durante una actividad de recreación histórica sobre la Segunda Guerra Mundial, fue capturado en fotos y videos que rápidamente se viralizaron, provocando el rechazo inmediato de la ciudadanía y de organizaciones defensoras de derechos humanos, quienes consideraron el acto como una preocupante apología al odio, el racismo y el exterminio.
Ante la gravedad de la situación, las autoridades locales rechazaron categóricamente el suceso y anunciaron el inicio de verificaciones para determinar si se incurrió en violaciones a las normas de convivencia ciudadana o conductas sancionables bajo la normativa vigente. Entretanto, expertos en derechos humanos advirtieron sobre el peligro de trivializar el Holocausto bajo la fachada de eventos recreativos, mientras diversos sectores sociales urgieron a fortalecer la pedagogía sobre la memoria histórica para evitar que discursos de intolerancia se normalicen en el país.
