Las Fuerzas Militares de Colombia ratificaron la baja de Iván Jacobo Idrobo Arredondo, alias «Marlon», un poderoso cabecilla del Bloque Occidental Jacobo Arenas que actuaba como mano derecha de «Iván Mordisco». Tras el despliegue de una ofensiva en la vereda San Isidro, en la zona rural de Buenaventura, se reportó el abatimiento del subversivo, quien era considerado uno de los mayores dinamizadores del terrorismo, el narcotráfico y el reclutamiento forzado en el suroccidente del país.
Sin embargo, la confirmación legal del deceso ha enfrentado dificultades jurídicas debido a que milicianos de la misma organización armada se llevaron el cuerpo de la escena antes de que la Fiscalía pudiera realizar los actos urgentes.
La incertidumbre sobre el paradero del jefe guerrillero aumentó luego de la difusión en plataformas digitales de un video propagandístico, grabado presuntamente tras la fecha del asalto militar, en el que se observa a alias «Marlon» criticando la gestión gubernamental y amenazando con una escalada de acciones criminales.
Ante este material de supervivencia, el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Militares ordenaron una exhaustiva verificación técnica por parte de la inteligencia del Estado. La pericia inicial concluyó que la pieza audiovisual carece de validez, al evidenciar alteraciones digitales en la voz e imágenes montadas con el propósito deliberado de engañar a la opinión pública y generar desconfianza institucional.
El comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López, enfatizó que no existen dudas tácticas sobre el resultado operacional y que la estrategia de las disidencias busca crear narrativas de desinformación para disimular el debilitamiento de sus estructuras. Pese a que el Gobierno optó por no desembolsar ninguna recompensa económica hasta que los análisis forenses y las indagaciones de la Fiscalía concluyan rigurosamente, los altos mandos mantienen la certeza de su neutralización. Mientras el caso se tramita en los despachos judiciales correspondientes, el foco de la seguridad nacional gira ahora hacia el área de injerencia del grupo criminal, donde se prevén disputas internas y reacomodamientos por el control del mando criminal.
